La comunicación en la pareja es esencial. A diferentes niveles, con diferentes códigos, pero la comunicación es el pegamento que mantiene unidas a dos personas. Las crisis de pareja suelen venir dadas cuando este diálogo diario se corta, se interrumpe o algo causa que haya interferencias. Para las personas, la manera de saber del otro, de poder conocer su estado de ánimo, y verificar si nos aman o les importamos, es la comunicación, verbal o no verbal.

Necesitamos comunicarnos, somos seres sociales y, hasta ahora, no leemos el pensamiento. Por lo tanto comunicarse es un acto volitivo, de voluntad, activo. Y es un acto fundamental para que tu relación esté sana y saludable.

Ejercicios prácticos de comunicación

  1. Con nuestras agendas modernas, es raro tener tiempo para las largas conversaciones en el porche que quizá tenían nuestros abuelos. Ellos sí sabían comunicarse, estaban alejados de la televisión, el MP5 o los juegos interactivos y las redes sociales. Construye un momento diario con tu pareja en el que puedan charlar. Puede ser la hora de almorzar o cenar; un rato antes de apagar la luz, en la cama; el paseo del perro o cualquier otro rato en el que los dos coincidan. No hace falta hablar de nada trascendente, simplemente acompañarse y contarse esas pequeñas cosas del día que, seguramente, son las cosas que construyen la vida.
  1. Usa la tecnología, deja mensajes de texto a tu pareja o llámalo de vez en cuando. No seas invasivo, una vez al día, o dos, son suficientes si van a estar muchas horas separados.
  2. Si van a pasar más de un día separadospueden utilizar Skype para comunicarse. Una opción vintagey muy romántica es escribir una carta de puño y letra y esconderla en el equipaje del otro, así cuando lo abra, encontrará la sorpresa.
  3. Todos necesitamos saber que nos aman. Tienes que saber comunicar tu amor, no basta con que ames y pienses que el otro “ya lo sabe”. De hecho, si no se lo dices y se lo demuestras, puede pensar que ya no amas.
  4. Las parejas son simbiosis y sinergia. No dudes en alimentar la relación y alimentarte de ella. Para tu pareja, saber que la relación es una de tus fuerzas es reconfortante y le anima a involucrarse cada vez más.
  5. Aún en pareja, seguimos teniendo necesidades diferentes, Si algo no te está gustando o sientes que algo molesta a tu compañero, háblalo. No eches tierra sobre los problemas porque no es ese el modo de que desaparezcan.
  6. En una conversación:
  • No dejes al otro con la palabra en la boca.
  • No interrumpas lo que dice para redondear tu idea.
  • No cambies el tema de pronto sin que el otro haya terminado su exposición.
  • No disminuyas las opiniones del otro.
  • Disiente, si ese es el caso, pero con el respeto y amor que merece la ocasión.
  1. En tu vida diaria:
  • Contesta los mensajes, mails o llamados de teléfono de tu pareja. Si no es posible en ese mismo momento, hazlo después, pero no dejes de contestar.
  • No podemos estar en compañía todo el tiempo. Necesitamos también momentos de soledad. Si tienes ganas de estar solo, no te apartes sin una explicación, puedes decir algo como “Voy un rato a leer / ver la tele/ descansar, después, si te parece, podemos comer / pasear /charlar” Acompaña esto con un gesto cariñoso y cómplice.
  1. Asegúrate, todos los día, al final del día, de que la relación esté bien y saludable. Es una manera de chequear cómo están las cosas, el consejo de nuestros mayores de no irse a dormir enfadadoses excelente. Por lo menos, no te vayas a dormir sin haber hablado del tema.
  2. En sociedad o en grupo: Por supuesto que cada uno de los miembros de la pareja es un individuo y que no son siameses, pero en el caso de una reunión grupal o de estar en sociedad, lo ideal es llegar juntos o saludarse si llegaron en diferentes momentos, haciendo evidente (pero no un circo) que son una pareja. Eso es muy estimulante y reconfortante para los dos. Crea un lazo invisible que los une por todo el lugar aun estando separados y los demás también lo perciben. Un gesto de cariño cómplice de vez en cuando es un plus perfecto.