10-maneras-de-ganarte-el-respeto-de-tus-hijos

Educar y disciplinar a tus hijos siempre es algo que te inquieta. Y, para que ellos sigan tus pautas como madre es necesario que muestren respeto hacia ti. Pero, ¿cómo? A continuación te damos la respuesta.

  1. Límites solo para tus hijos: En ocasiones, tú como madre te expones a situaciones en las que también debes seguir las mismas reglas que tus niños, ¿o no? Recuérdales que las reglas son para ellos y no para ti. ¡La autoridad la tienes tú! Pero, aunque debes predicar con el ejemplo, no permitas que tus hijos te pongan reglas similares a las de ellos.
  2. Consecuencias lógicas: Además de lógicas deben tener relación con el error, pero ante todo que no duren mucho tiempo porque entonces tu hijo se sentirá resentido y no corregido.
  3. ¿Cuándo pones reglas?: Cuanto antes mejor, no creas que porque tus niños están pequeños no te entienden. Comienza con los horarios de sueño, alimentación, juego, ver televisión… Si decides empezar a temprana edad, tus hijos se verán beneficiados porque tendrán más facilidad para integrarse a la escuela.
  4. Establece reglas: Para que tus hijos conozcan muy bien las consecuencias, primero deben conocer las reglas para saber a lo que se arriesgan.
  5. Una o dos veces: Si estableces la regla, no la repitas más de dos veces. Deja que él o ella la incorpore y se haga cargo de su conducta.
  6. ¿Hasta cuándo poner reglas? ¡Es muy lógico! Hasta cuando tu hijo viva contigo. No importa si tiene 15 o 30. Es una manera de facilitar la convivencia en familia. Cuando tus hijos sean independientes, podrán dejar tu casa, construir su hogar y poner sus reglas.
  7. Pídeles opinión: Si tus hijos son adolescentes, pídeles su opinión a la hora de establecer reglas y consecuencias.
  8. Constancia: No pierdas la credibilidad de tus hijos a la hora de poner consecuencias; no debes quitarlas antes del periodo de castigo.
  9. Las reglas son para todos: Es decir, si tus hijos reciben amigos en casa, ellos deben comunicarles cuáles son las reglas del hogar para evitar problemas. Por ejemplo: si tu hijo adolescente planea una pijamada y tú no le permites el consumo de alcohol, él o ella debe comunicárselo a sus invitados. ¡Aunque le dé pena!
  10. Reglas externas: Las reglas no solo deben existir en casa sino también si van de paseo. Por ejemplo: los abuelitos suelen ser muy “alcahuetes” con sus nietos, así que, si les permiten comer en los sillones de la sala mientras ven televisión, hazles ver que eso sucede solo en la casa de los abuelos. ¡En la tuya no!

Ayúdate con estas recomendaciones para facilitar el respeto de tus hijos hacia ti.