El estrés es parte de la vida cotidiana. Es una respuesta a cualquier situación o pensamiento que nos haga sentir frustradas, furiosas o nerviosas. El estrés puede también provenir de algo positivo como cuando planeas tu boda, vas de viaje o empiezas un nuevo trabajo. Pero cuando dura mucho tiempo, puede dañar tu salud. Si no se trata, el estrés puede conducir a la ansiedad, la depresión, comer en exceso, falta de sueño, problemas del corazón, problemas de estómago, estreñimiento, dolores de cabeza, el abuso de alcohol/drogas y la obesidad. La clave para lidiar con él es saber cómo manejarlo.

Aquí comparto contigo 10 técnicas simples para ayudarte a manejar el estrés.

  1. Evita la cafeína                                                                                           

La cafeína estimula las hormonas del estrés y puede aumentar las palpitaciones y agitación del corazón, haciendo difícil la respiración. 

  1. Descansa por lo menos 15 minutos diarios

Aprende a alejarte un poco de lo que te causa estrés. Medita. Toma un té relajante como el té de manzanilla. Duerme una siesta. Date un masaje. El masaje es una buena manera de aliviar la tensión muscular y relajarte.

  1. Reduce el consumo de sal                                                             

Los alimentos procesados son altos en sal y pueden aumentar la presión arterial. Cuando esto sucede, el cuerpo libera las hormonas del estrés adrenalina, aumentando aún más la tensión. Las comidas de restaurante pueden también tener una alta cantidad de sal añadida. Una mejor opción es cocinar en casa, utilizando hierbas y especias para dar sabor a tus comidas. La sal del Himalaya es una opción más saludable y es más fácil en tu cuerpo que la sal de mesa. Además, esta contiene minerales, que son necesarios para reducir el estrés.

  1. Disminuye el azúcar

El jarabe de maíz de alta fructosa y el azúcar refinada pueden subirte la energía temporalmente, pero al poco tiempo tus niveles en la sangre disminuyen. Cuando los niveles de azúcar en la sangre suben y bajan constantemente, las hormonas adrenalina y cortisol se liberan, lo que puede causar ansiedad y el pánico. En vez de comerte la galleta, escoge la fruta.

  1. Reduce el alcohol

Una gran cantidad de personas sienten que el alcohol puede reducir su estrés, pero para las personas que sufren de trastorno de ansiedad no es una buena idea. El alcohol es un sedante que interfiere con la producción y el uso de la serotonina, que es un neurotransmisor que ayuda a regular el estado de ánimo. El alcohol puede también afectar tu metabolismo, lo cual altera tus niveles de azúcar en la sangre. Esto causa inquietud en vez de descanso.

  1. Añade alimentos más saludables

El estrés puede afectar nuestra salud y una dieta saludable fortalece nuestro cuerpo. Agrega alimentos como las frutas, verduras, cereales integrales, proteínas bajas en grasa como el pescado, pollo, pavo y proteínas vegetales como el tofu y las nueces. Y también grasas saludables como el aceite de oliva, aguacate, aceite de coco y nueces.

  1. Camina más a menudo

Caminar es un buen calmante para el estrés: disminuye la tensión muscular, aumenta la energía y puede mejorar el sueño. Mejor aún, cuando se está al aire libre se obtiene sol. El sol es muy terapéutico en el tratamiento de la ansiedad y la depresión.

  1. Agrega alimentos fermentados

Muchas personas que sufren de estrés suelen tener complicaciones de problemas estomacales. Los alimentos fermentados como el yogur, kéfir y los probióticos ayudan a mantener tu intestino (tracto digestivo) en buen estado de salud. 

  1. Duerme por lo menos 8 horas

Aunque el estrés puede hacer que sea más difícil conciliar el sueño, el dormir bien puede ayudar a reducir la ansiedad y sus síntomas.

  1. Identifica la causa de tu estrés

Si puedes cambiar lo que te causa el estrés, ¡hazlo! Si no, aprende a aceptarlo y cambia lo que sí puedes controlar. Por ejemplo, elige mejor  los alimentos que comes para cuidarte más. Aprender a aceptar lo que no puedes cambiar te da paz, te relaja, te libera y te aumenta la energía.