No hace falta que lo digas: ya sabemos que eres un estrés con patas. No somos adivinas, ni nada por el estilo. Y es que si tuvieras la paz interior del mismísimo Buda es muy poco probable que hubieses empezado a leer este artículo, en primer lugar. Para ti, entonces, tenemos excelentes noticias: en menos de 5 minutos puedes despedirte del estrés. ¿Cómo? A través de las 10 maneras que te presentaremos a continuación.

Té verde

¿Has probado alguna vez el té verde? Pues, ¡tendrías! Esta variedad de té no solo es deliciosa, sino que también posee poderosos efectos antioxidantes, contribuye a la eliminación de toxinas y aporta grandes cantidades de vitaminas A, B y C.

Chocolate

Sí: el chocolate también ayuda a encontrar la relajación –sobre todo, el amargo–. Así que ahora tienes la excusa perfecta para complacerte con una barrita de este incomparable manjar. Eso sí, no abuses –no hace falta que te expliquemos lo que sucederá si lo haces…

Almohada suave

Para relajarte, no hace falta necesariamente dormir todo el día –aunque convengamos que no es tan mala idea de vez en cuando–. El solo hecho de recostarte unos minutos y apoyar tu cabeza en una almohada suave será suficiente para cambiar tu pisada y retomar tu día con más energía.

Ojos cerrados

No solemos darnos cuenta, pero lo cierto es que a lo largo del día somos constantemente bombardeados por una infinidad de estímulos visuales. Esto puede terminar siendo muy abrumador, así que date un descanso y prueba cerrar los ojos por unos minutos. ¡Te sorprenderá constatar lo beneficioso que es!

Baile

La música es terapéutica. Inunda, entonces, tu hogar con las canciones que más te gusten y déjate llevar. Esto te permitirá descontracturarte, potenciar tu energía y, de paso, ejercitarte un poco. ¡Qué importa que no seas una estrella de ballet! Lo que cuenta es que te diviertas y pases un buen momento.

Respiración

Lo hacemos todo el tiempo y, sin embargo, nunca le prestamos mucha atención. Pero, en la respiración se esconde una de las mejores estrategias para la relajación. Así que prueba cerrar los ojos (para evitar distracciones) y respira lenta y profundamente. ¿Acaso no se siente genial?

Soledad

Todos solemos huir de la soledad; esta es siempre interpretada como “la ausencia de alguien” y no como “la presencia de uno mismo”. Pero, la verdad es que en la soledad puede encontrarse la paz. Entonces, no subestimes el hecho de estar solo; valóralo y comienza a dedicar algo de tiempo diario a disfrutar de tu propia compañía.

Sol

¿Quién dijo que solo puedes disfrutar del sol en verano? ¡Patrañas! Tómate un ratito para ir a su encuentro. Cierra los ojos y piérdete en su calorcito. Siente como sus rayos acarician tu rostro e iluminan tu día. ¡Unos pocos minutos bastarán para encarar tu día con todo el optimismo!

Risas

La sonrisa es uno de los gestos más sencillos y gratificantes. Así que sonríe; diversos estudios científicos han demostrado que incluso las sonrisas fingidas tienen efectos positivos a nivel cerebral y son realmente efectivas en levantar el ánimo.

Un amigo

Los amigos son el bálsamo del alma. Son quienes nos secan las lágrimas y nos dibujan la sonrisa. En otras palabras, representan la familia que elegimos. Por tanto, si en verdad quieres despedirte del estrés, no pierdas el contacto con ellos.

Estas son las pequeñas estrategias que puedes poner en práctica para lograr grandes cambios. ¡No dejes de probarlas! No te quepa duda que ellas marcarán un antes y un después en tu actitud hacia la vida.