Como madres y mujeres tenemos muchísimas lecciones para enseñarles a nuestras hijas, y muchas reglas de oro para que sean mujeres felices, inteligentes y puedan avanzar en cada aspecto de sus vidas.

¿Tienes una hija? ¡Sigue estas 10 reglas de oro!, verás que serán perfectas para el relacionamiento con tu hija y para que ella sea muy FELIZ.

Permítele generar líos

Deja que salte los charcos de agua y ensucie su ropa. Deja que manche con esmalte un acolchado. No siempre, pero generar líos o embrollos puede ser muy bueno para ella porque le enseñará mucho más que las prohibiciones.

…Y también cometer errores

Quizá esa amiga no sea un buen ejemplo para ella, quizá ese chico la haga sufrir, pero ¿quién no ha cometido errores? Todas lo hemos hecho y los errores nos han enseñado más de lo que creemos.

Intenta alimentar su imaginación

La imaginación y la creatividad nos pueden abrir muchos caminos, incluso hasta mejorar nuestras relaciones. Estar abiertas a nuevas ideas y a nuevas opiniones es muy fructífero para cualquier persona.

Sé su amiga

Hablar, disfrutar, divertirse juntas, ¡suena bien!, ¿no? Es verdad, tienes que mantenerte en la línea de madre, pero ser amigas y madres es la combinación perfecta. La ayudarás a saber relacionarse, a generar grandes vínculos. Ser amigas entre madre e hija es una regla de oro que te encantará seguir.

Intenta ser el mejor modelo a seguir

Tendrá mil personas para seguir, mil modelos a los que adorará y querrá ser como ellos. Pero dar lo mejor de nosotras para ser el mejor ejemplo a seguir es muy importante. Ellas aprenden de lo que hacemos, de lo que somos y de lo que decimos, entonces, ¿cómo no querer ser el mejor ejemplo?

Lee con ella

La literatura nos abre caminos, nos permite expresarnos mejor, entender las cosas de una manera más sencilla. Leer es un vehículo para llegar al éxito que cada uno anhela, ¡incentívale el gusto por la lectura! Y comparte con ella lo hermoso de la literatura.

Enséñale tus modales

Como dijimos, ellas aprenden de nosotras y transmitirle los modales que nos han enseñado y que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida es una gran manera de prepararlas para el camino que tomarán de aquí en más.

Quédate allí para ella

No significa estar siempre con ella, sino estar cuando ella lo necesita. Cuando ella necesita un abrazo de madre, debes estar ahí para brindárselo. Cuando necesita un consejo de amiga y de madre, también debes estar allí para dárselo.

Demuéstrale lo que es el verdadero amor

Enséñale lo que es el amor sano y verdadero. Si tú demuestras tu amor de manera insana entonces ella lo tomará como un ejemplo. ¡Seguro será mejor demostrarle el verdadero amor!

Enséñale cómo ser madre

No hay escuelas que nos enseñen cómo ser madre. Pero tú ya lo has aprendido y a ella seguro le encantará que su propia madre le enseñe lo que es ser “mamá”, esa hermosa tarea pero tan difícil.