Una de las claves que identifica a un vividor es que te pide dinero prestado más de dos veces, pero nunca paga. ¿Te ha pasado? La psicóloga social Carmen Fernández afirma que es una forma de manipularte y de que asumas los gastos más grandes como salir a comer o incluso pagar tú sola el alquiler de la casa cuando ya viven juntos. Si crees que sales con un vividor, compara tus experiencias con estas 10 claves y decide si sigues con él o mejor huyes.

Seductor: Suele tener muy buena presencia y en lo primero que trabaja luego de conquistarte es en caerles bien a todas las personas que te rodean (familia y amigos), de esta manera ellos verán en él el chico ideal para ti. 

Detallista: Desde que te conoce adopta actitudes que con el tiempo se le olvidan. Es detallista, llega puntual a la cita y siempre habla sobre lo que a él le conviene. 

Mujeres solas: Para ese chico es natural buscar chicas solas, solteras o que lleven poco tiempo separadas. 

Duerme en casa: Pero, se va temprano y no es capaz de admitir que convive o sale contigo. Es un invitado más. 

Sin dinero: Cuando vive contigo, nunca destina ni una pequeña porción de lo que gana para los gastos de la casa. 

Misterio: Su actividad laboral es un completo misterio. Habla de abrir su propio negocio, pero nunca tiene algo definido ni mucho menos seguro. 

Culpa: El hombre vividor es aquel que tiene una capacidad de seducción increíble, pero que provoca en ti un sentimiento de culpa cuando algo le sale mal

Derrocha simpatía: Es de esos chicos que están dispuestos a salir con tus amigos para que se den cuenta de lo simpático que es. Busca ser querido y aprobado

Irresponsable: Si pasa algo, es culpa de cualquiera menos de él. Si tu relación de pareja está mal, te dirá que todo es responsabilidad tuya. 

Se gana a tu mamá: No abandona la relación que tienes con él hasta tener otra encaminada. A este tipo de hombres se les hace muy fácil crear un vínculo fuerte con su suegra. 

¿Evaluaste a tu nueva pareja? ¿Sales con un vividor?