Aceptémoslo, muy pocas personas consiguen llevar a cabo sus propósitos de Año Nuevo. Cada año hacemos una lista, la seguimos durante un mes o dos, y luego la olvidamos.

El problema con los objetivos de Año Nuevo es que nuestras metas son exageradas y tenemos altas expectativas. En lugar de comenzar con algo pequeño, nos vamos a lo grande. Así que, este año, baja el listón y crea objetivos alcanzables.

A continuación te mostraremos 12 propósitos de Año Nuevo que son realistas y fáciles de cumplir.

En casa…

Voy a evitar que mis platos manchados se acumulen en el fregadero de la cocina y empezaré a limpiar cada utensilio cada vez que lo use.

En el amor…

Voy a dejar de stalkear a mi ex en todas las redes sociales y empezaré a usar ese tiempo para leer un libro, un cuento o un artículo.

En tu día a día…

Voy a dejar de definir la limpieza de mi casa como “ropa escondida en cajones” y empezaré a hacer las tareas mediante la organización de esa ropa (para empezar).

En tu salud…

Voy a dejar de consumir alcohol cada dos días como si fuera agua y comenzaré a beber líquidos saludables como agua o jugos.

En tus hábitos…

Voy a dejar de postergar mi alarma cada mañana y mejor me levantaré para ir al gimnasio.

En el dinero…

Voy a dejar de gastar dinero en cosas ridículamente caras y empezaré a ahorrar para asegurar mi futuro o viajar.

En las redes sociales…

Voy a dejar de usar el Internet para procrastinar y en lugar de eso voy utilizar ese tiempo para hacer algo más productivo.

En tu comportamiento…

Voy a dejar de enviar mensajes cuando esté borracha a todos mis ex novios a las tres de la mañana. Mejor apagaré mi teléfono antes que empiece la fiesta.

En la amistad…

Voy a dejar de tomar fotos cuando salga con mis amigos y voy a poner mi teléfono a un lado para tener conversaciones reales con ellos.

En la comida…

Voy a dejar de poner galletas, papitas y refrescos en mi carrito y compraré alimentos y verduras saludables en su lugar.

En internet…

Voy a dejar de ver horas y horas Netflix si sé que al otro día tengo que trabajar. En lugar de eso dormiré temprano para tener una buena noche de sueño.

En tu edad…

Voy a dejar de vivir como si aún tuviera 18 años, y trabajaré para ser un adulto más responsable y maduro.