Por su condición de desarrollo, los niños pequeños son más susceptibles a sufrir lesiones por juegos o acciones que los adultos creemos que son inofensivas y que no tiene consecuencias.

De los 0 a los 6 años los niños son más frágiles de lo que creemos pues aunque en el exterior los veamos casi como nuestros iguales la realidad es que interiormente apenas están en proceso de maduración, pues algunos órganos y funciones están apenas en su etapa de perfeccionamiento.

Por estas razones debemos ser cuidadosos cuando cargamos a un niño propio o ajeno, pues un mal movimiento podría causarle heridas con graves secuelas o causarle hasta la muerte. Estas son las tres acciones que todo adulto en algún momento ha creído que son inofensivas pero en realidad pueden traer importantes consecuencias.

#3 Tirarlos de los brazos

Jugar a dar vueltas al niño, tomarlo de las manos o jalarlo del brazo cuando se tira al suelo cuando se resiste a caminar puede causar un terrible daño al que se le conoce como codo de niñera. Por lo general afecta a niños de entre 1 a 5 años de edad, y suele ser muy dolorosa.

Esta condición se da cuando el radio se sale de su posición normal. Si esto sucede, lo mejor es llevarlo al pediatra para que le haga el diagnóstico correcto y acomode su brazo.

#2 Lanzarlos al aire

A muchos niños les gusta que los lancen al aire como pelotas y que después los cachen, pero por más que el pequeño de divierta esto puede ser peligroso pues los movimientos bruscos podrían ocasionarle un traumatismo cervical debido a que los músculos del cuello aún no se han terminado de desarrollar o un trauma ocular lo que puede originarle problemas con la vista y hasta ceguera.

#1 Sacudirlo

Jamás pero jamás hay que hacerlo ni de juego, ni por frustración, mucho menos con la intención de calmar el llanto del bebé. Esto trae peligrosas consecuencias a las que se le conoce como síndrome del bebé sacudido.

El SBS es un tipo de traumatismo cerebral que ocurre cuando se agita con violencia a un niño pequeño, las sacudidas provocan que el aún frágil cerebro rebote dentro del cráneo y sufra contusiones como hinchazón y hemorragia, factores que pueden causar daños cerebrales permanentes o incluso la muerte.

Los bebes y niños son más frágiles de lo que aparentan por lo que debemos tener cuidado en la forma en que los tratamos sobre todo en el aspecto físico, pues muchas veces desconocemos las formas en que los podemos lastimar.

¿Conoces otras demostraciones físicas que se deben evitar con los pequeños de casa?