FAMILIA

Todos los padres queremos ser felices y que nuestros hijos se críen en un entorno saludable, estable, equilibrado, y donde el amor sea la base principal de la familia junto con el cariño, el respeto y el buen hacer. ¿Te parece demasiado bonito como para ser verdad? Pues tu familia también puede ser así.

Hoy te compartimos la “fórmula” para tener una familia feliz, son las acciones que han seguido algunas familias que se consideran (al menos dicen serlo) felices.

1. Siéntate para tomar decisiones

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De verdad, tienes que sentarte junto con tu pareja o hijos al momento de tomar una decisión familiar. La predisposición a colaborar y encontrar soluciones a los problemas aumenta cuando las personas se sientan a conversar. ¡Así que nada de tomar decisiones estando de pie o la distancia!

Deja las llamas telefónicas y el WhatsApp para cosas más cotidianas. Los asuntos importantes y trascendentes de la vida familiar o de uno de sus miembros deben hablarse en persona y con tiempo suficiente para dialogar.

2. Que el atardecer los encuentre en casa

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Esto llamará tu atención: ¿Sabías que la intensidad de la luz influye en cómo te sientes junto a otras personas? Así es, las personas nos sentimos más relajadas, cómodas y seguras con otras personas cuando estamos en un lugar con luces de baja intensidad. ¿Por qué? Porque el efecto que ocasiona la luz nos hace percibir el espacio como más íntimo (por algo las citas románticas suelen ser al caer el sol y en la noche).

Intenta que las rutinas diarias y los horarios de cada miembro de la familia les permitan estar en casa para el atardecer, de modo que puedan sentirse cómodos, a gusto, relajados, en un lugar seguro. Este simple hábito los unirá más y les permitirá compartir momentos únicos en familia, además de favorecer la apertura al diálogo.

3. No ocultes los fracasos

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“Las familias están en las buenas y en las malas”, pero ¿cómo podrán aprender tus hijos el valor que tiene el apoyo familiar en los malos momentos si nunca les cuentas las situaciones difíciles por las que tú y tu pareja o sus abuelos han enfrentado?

Hablar de los fracasos de los parientes es una forma de hacer partícipes a los hijos en la familia, de que se sientan parte de ella. Imagínate cómo se sentirían si un día descubren que hay muchas cosas que nunca les contaron. De esta forma, tus hijos también aprenderán a superar los retos de la vida.

Sentirse parte de una familia también hace a la felicidad de cada uno de sus integrantes, y en conjunto a la felicidad familiar.

Dicen por ahí que cada familia es un mundo, y vaya que así es. Pero como mundos que funcionan, todas las familias podemos aprender algo de otras para ser cada día mejores.