BELLEZA

Existen diferentes técnicas para rizar las pestañas, y seguro cada país tiene formas diferentes de hacerlo. Aquí les vamos a presentar tres de las más comunes en todo el mundo, tratando de unificar herramientas para que todas podamos lograr un rizado de concurso.

El clásico rizador

Este aparatito consiste en una función mecánica que ejerce presión entre el metal y tus pestañas. Si vas a optar por este método, te recomendamos hacerte de un buen rizador, con colchoncitos suaves para proteger el cabello y un buen soporte en el mango para que no tengas que presionar demasiado ya que pueden romperse.

Pros: Es muy económico y se utiliza en todo el mundo.

Contras: Si no se utiliza correctamente puede dejarte sin pestañas. Otra cosa es que pueden quedarte cuadradas, dando una apariencia poco natural.

El truco: Coloca las pestañas dentro de la ranura. Hunde el rizador lo más que puedas dentro de tu ojo, como si quisieras sacarlo, y luego levanta la mano hacia tu frente antes de hacer presión.  Esto hace que el efecto empiece en la línea de las pestañas y se curven de manera natural. Presiona varias veces tratando de ir desde la raíz hacia la punta.

La cuchara

Es una de las técnicas más antiguas. Se puede hacer con cualquier herramienta curva que tengas en casa, sólo que la cuchara es la más usada.

Pros: Todos tenemos una cuchara, y la curvatura de la misma da un look más natural a las pestañas.

Contras: Si se te pasa un poco la mano con la fuerza puedes terminar sin pestañas. La práctica hace al maestro.

El truco: La técnica es presionar la cuchara contra tu dedo gordo con las pestañas en medio. Hazlo de afuera hacia adentro, dividiendo las pestañas en secciones, así tendrás que ejercer menos fuerza pero más localizada. Puedes hacerlo con la punta de la cuchara, o con el lomo, dependiendo de lo grandes que sean tus ojos y de la manera en que mejor te acomodes. No intentes enchinarlas todas de un jalón porque terminarás rompiendo las más pequeñas. Pon especial atención a las pestañas de la parte exterior del ojo pues son las que más se notan. Para enchinar las de abajo puedes hacerlo con la misma técnica pero ejerciendo mucha menos presión.
Rizador térmico

Es un aparato eléctrico que riza las pestañas con calor, como cualquier plancha o rizado de pelo.

Pros: Utiliza muy poco calor por lo que no maltrata las pestañas, y se consigue un look muy natural.

Contras: Es  un poco más costoso que el rizador regular y utiliza corriente eléctrica.

El truco: Te sugerimos que primero protejas tus pestañas con una gota de aceite de  almendras, oliva o ricino, de la misma manera que proteges tu cabello antes de plancharlo. Con un cotonete toma un poco de aceite y aplícalo sobre la línea inferior, la que da hacia el ojo. Enciende el rizador y empieza a rizar desde la base, cuidado no pegarlo a tu piel para que no te quemes. La presión debe ejercerse de manera inclinada para que las pestañas se curven. Déjalo durante 30 segundos y luego ve al siguiente ojo. Espera alrededor de 1 minuto antes de aplicar el rímel.