SEXO

Hay algunas investigaciones que, si no fuera porque están sustentadas en estudios científicos, podrían pasar por una broma del Día de los Inocentes. Entre ellas destaca una serie de indagaciones sobre el sexo que la periodista estadounidense Anna Pulley ha recopilado recientemente en un artículo. Después de leerlas, la primera pregunta que se nos viene a la cabeza es: ¿quién tuvo la idea de llevar a cabo estas pesquisas?

La loción acaba con el deseo de las mujeres

En 2008, Mary Roach publicó “Bonk”, un ameno y bien documentado estudio sobre la fisiología del sexo. En uno de sus experimentos demostró que el perfume masculino provocaba un efecto negativo en la libido femenina. La conclusión era contundente: “las colonias de los hombres reducen el flujo de sangre a la vagina”.

Al Hirsch, uno de los responsables del estudio y especialista en el efecto del olfato en el organismo, colocó diez mascarillas diferentes a varias mujeres que, a su vez, tenían conectado un fotopletismógrafo, que sirve para medir los cambios de presión y volumen. Las mujeres analizadas mostraron una respuesta negativa tanto a la colonia masculina como al olor de las cerezas y a la carne de barbacoa de carbón, mientras que reaccionaban de forma positiva a una mezcla de pepino y caramelo de regaliz.

El sexo mata, pero sólo a los infieles

La imagen de un hombre falleciendo repentinamente de un infarto mientras hace el amor a una joven atractiva es casi un lugar común en el cine y la literatura, pero ¿cuánto tiene de cierto? Un estudio llamado “El infarto costal” mostraba que esto ocurre en muy pocos casos y, por lo general, en el encuentro con una prostituta, lo que sugiere que son otros factores como el temor a ser descubiertos lo que puede provocar este fallo cardiaco.

No sólo eso, sino que se debe a un factor meramente estadístico: es poco probable que, si alguien fallece haciendo el amor a su mujer, ésta decida practicarle la autopsia. Leonard Derogatis, el principal responsable de la investigación, señala que en Estados Unidos se producen unas 11.250 muertes al año relacionadas con el sexo, una probabilidad semejante a la de morir por una intoxicación alimenticia.

Las mujeres con curvas son más listas

Un estudio publicado en las páginas del Journal of Evolution and Human Behavior, sugiere que las mujeres con más curvas tienen una inteligencia mayor. Los autores de la investigación declaran que el secreto se encuentra en que si la cintura de una mujer mide 70% o menos de su pecho, está preparada para entender la física cuántica, así como para ganarse la vida como modelo. Todo son ventajas.

Los hombres las prefieren vestidas de rojo

Un axioma científico es que el rojo es el color de la atracción sexual, tanto para hombres como para mujeres. En un experimento realizado por investigadores de la Universidad de Rochester, se descubrió que los hombres estaban dispuestos a invertir más dinero en una cita con mujeres vestidas de rojo que con otras que portaban diferentes colores. Incluso, en el caso de que fuese simplemente la misma mujer con distintas prendas. La hipótesis es que el color rojo pulsa una tecla en nuestro cerebro semejante a la que se activaba cuando nuestros ancestros veían el trasero colorado de una hembra en celo.

¡Cosas de las ciencia!