¿Notas que la vergüenza te paraliza y condiciona tu vida por completo? Sigue leyendo, porque vamos a darte algunas buenas pautas para que tu actitud vergonzosa no limite tu existencia. Esto tiene mucho que ver con la autoestima y la seguridad que tienes en ti misma, así que debes esforzarte para trabajar en ella y conseguir que esto no te limite en los diferentes ámbitos y momentos de tu vida. No va a ser sencillo, pero si realmente quieres, lo lograrás.

  1. Al principio, la idea de perder la vergüenza puede parecerte extraña e imposible. Crees que forma parte de tu personalidad, que eres así y lo aceptas, pero la verdad es que es algo contra lo que debes luchar para tener la vida que mereces. Llevas tanto tiempo acostumbrada a sentirte así que ya no sabes lo que es vivir sin ello. Lo primero que debes tener en cuenta para solucionarlo, es que la vergüenza es una parte de ti que te ayuda a afrontar o soportar algunos momentos de la existencia, pero seguro que después has pensado la mayor parte de las veces que debías haber hecho o dicho lo que querías de verdad. No vale la pena soportar ese miedo al rechazo, porque te está impidiendo ser feliz.
  2. La vergüenza generalmente es un mecanismo de defensa, pero lo que suele hacer es ponerte trabas en el camino de la vida. Si te sigues dejando llevar, te impedirá hacer todo aquello que realmente te gustaría hacer. Por todo esto, debes aprender a superar la vergüenza. Si consigues reforzar tu seguridad, esto será de gran ayuda para luchar contra la timidez que te acecha. Es esa autoestima fuerte la que hará que te sientas con ánimos para conseguir lo que te propongas.
  3. Debes aprender a conocerte bien, así sabrás tener una visión mucho más objetiva de tu personalidad. La única forma de evolucionar y cambiar para mejor es siendo consciente de tu forma de ser, haciendo hincapié en todo aquello susceptible de mejora. Una de las formas de acabar con la vergüenza es atreverte a hacer el ridículo. Es la manera más divertida y, sobre todo, eficaz de hacer frente a la timidez. El humor es un arma que debes usar para ponerte a prueba y vencer esa vergüenza que te impide ser y hacer lo que quieres. Empieza por plantearte pequeños retos que pongan a prueba tu carácter y poco a poco ve superando obstáculos. Puedes primero acercarte a esa persona que te gusta y pedirle el teléfono o enfrentar cualquier situación potencialmente estresante que te parezca.
  1. Y por último, debes hacer frente a todos tus temores.Si no lo haces, nunca conseguirás superarlos. Hay muchas veces que pensamos que la mejor forma de no sufrir es evitando los problemas o las situaciones preocupantes, pero la verdad es que así lo único que consigues es que tu forma de ser te incapacite para todo. Por ejemplo, si te da mucha vergüenza participar en una conversación, hazlo sacando un tema con el que te sientas bien o que domines. Si te da mucho corte saludar, deja de lado tu miedo, y saluda primero. No hay atajos para vencer la vergüenza, solo debes poner algo tu parte y lo conseguirás. Es algo que nadie puede hacer por ti, así que toma la decisión de coger las riendas de tu vida y deja la timidez de lado.