PELO

Todas sabemos que el calor maltrata nuestro cabello, pero es imposible dejar de plancharnos, rizarnos o secarlo. Afortunadamente hay muchas cosas que podemos hacer para protegerlo y que se dañe lo menos posible.

1. Nútrelo

La mejor protección empieza en el interior. Debemos mantener un cabello bien nutrido para que el daño externo lo afecte lo menos posible. Esto implica alimentarnos correctamente, tomar agua y claro, ayudarle a nuestro cabello con shampoos y acondicionadores que lo hidraten y le den los elementos necesarios para crecer sano desde la raíz.

2. Aceites de uso diario

Otro producto que nos ayuda a protegerlo del calor son los aceites naturales, como el árgano o el aceite de oliva. Estos pueden dejar tu cabello un poco grasoso, por lo que la industria cosmética los ha concentrado en diferentes formas y envases. Cada marca tiene su propuesta así que prueba diferentes y quédate con el que más te convenza.
Aplícalos después de bañarte, antes de secar tu cabello.

3. Péinalo seco

Secar correctamente el cabello es toda una tarea pero deja beneficios impresionantes. Lo primero es que no debemos frotarlo con una toalla, sino enredarlo en ella y dejar que se absorba el exceso de agua. Después presiona suavemente con la toalla sin llegar a frotar (la fricción lo rompe) y sacúdelo. Aquí es cuando debes aplicar el aceite para protegerlo. Luego déjalo secar de manera natural mientras terminas de arreglarte. El secreto es que se seque sólo lo más posible antes de agregarle calor, hablando de la secadora. Y por supuesto, esto ya lo saben de regla general, el cabello debe estar bien seco antes de plancharlo.

4. Dale mantenimiento

Es importante despuntar nuestro cabello cada mes y medio o dos meses (si lo estamos dejando crecer). No olviden agendar su corte para combatir las puntas abiertas y que éste recupere su volumen y vida.