MAKE UP

¿Te ha pasado que al abrir tu estuche de maquillaje te encuentras con la sorpresa que las sombras se rompieron, el compacto está deshecho o el lápiz delineador no sirve? Estamos seguras de que al menos una vez -por no asegurar varias- has tenido uno de estos apuros.

Vivir este tipo de aprietos es parte de la naturaleza femenina, así que sea por las razones que sean, a continuación te damos 4 trucos de emergencia para que salgas airosa ante cualquier inconveniente con tu maquillaje.

Une las piezas de tu sombra

Si te llevaste la gran sorpresa de que tu compacto y sombras están en mil pedazos, no te preocupes, no todo está perdido. Para reparar esto solo necesitas unas gotas de alcohol y una cuchara o paleta. Trata de colocar los polvos en su lugar y aplica unas gotas de alcohol, luego con la cuchara o paleta, intenta unificar los polvos hasta que se hayan compactado de nuevo. Deja secar por un par de horas y ¡listo! Ya has recuperado tu maquillaje sin necesidad de gastar mucho dinero.

Dale vida al lápiz de ojos

Muchas veces sentimos frustración al momento de usar el lápiz de ojos porque no nos pinta del todo; un consejo muy fácil y práctico para darle viveza a los colores es aplicándole un poco de calor (sin llegar al punto de derretir la punta) con la ayuda de un secador de cabello en una velocidad moderada. Una vez que le hayas dado calor, úsalo como de costumbre, teniendo la precaución que la punta no esté muy caliente para evitar quemarte.

¿Compraste una base muy oscura?

Algunas veces no podemos probar el maquillaje antes de comprarlo y nos arriesgamos a adquirir el equivocado. Si compraste una base líquida y es un tono más oscuro que el que necesitas, no te preocupes porque esto también tiene solución. Solo debes agregarle un poco de crema hidratante, esto ayudará a aclararla sin perder su composición.

¿Se secó tu rímel o mascara?

Cuando el rímel o mascara entra en contacto con el aire tiende a endurecerse o secarse. Hay un truco muy fácil para estas situaciones. Solo debes cerrarlo muy bien y colocarlo por unos minutos en un vaso de agua caliente, este paso tan sencillo le devolverá esa textura cremosa que había perdido.

Es muy común que estas cosas sucedan con el maquillaje, así que te decimos que no todo está perdido; con estos simples trucos ahorrarás no solo tiempo, sino también dinero.