Cuando nuestros hijos son aún pequeños existen muchas frases que podemos repetir a diario que pueden ayudarlos mucho en su crecimiento. A veces pensamos que no somos lo suficientemente afectivos o que les exigimos demasiado pero ¡siempre estamos a tiempo de cambiar! Utilizar unas palabras y no otras parece ser la clave según han investigado especialistas en psicología infantil.

¡Puedes hacerlo, no te desanimes! Ante la frustración que supone para nuestros niños no poder realizar una tarea escolar, completar un rompecabezas o desafiar a su inteligencia en un juego de ingenio, lo mejor es contribuir a la superación de esta barrera con palabras de superación.

La próxima será mejor. Una mala calificación en un examen puede resultar angustiante en la etapa de escolarización. Por eso, si esto sucede un buen consejo es que alentemos su auto confianza probando que un tropezón no es caída.

Tomate tiempo y hazlo tú mismo. Evitemos tomar la posta. A veces pensamos que ayudamos a nuestros hijos cuando terminamos nosotros mismos sus tareas escolares pero no es así. No se trata de cumplir con los maestros sino alentar el proceso y sí le lleva más tiempo no es problema.

Si me necesitas aquí estoy. Es importante no entrometerse en los asuntos de nuestros hijos cuando se trata de liviandades como mantener el orden o cumplir con las obligaciones. Estar muy atentos no significa atosigarlos. Resulta mejor que ellos mismos vean cómo resolver un problema. Si no pueden, pedirán nuestra ayuda.

Te amo. La mejor frase de todas y la que más ayudará en su crecimiento personal. No olvidemos decirle todos los días lo mucho que lo queremos y darle un abrazo.