Con un bebé en casa, ¡todo cambia! Pasarán muchos años hasta que tú y tu pareja vuelvan a quedar solos en casa, y para entonces los hábitos, los tiempos y hasta la edad serán diferentes. Por eso, antes de que ocurra, nada mejor que pensar y preguntar a otras parejas que ya ejercen la paternidad, qué cosas no se pueden hacer o desean cuando se tiene niños. 

Sí, se puede contratar una niñera o incluso si se tiene a los abuelos quizá ellos quieran encargarse del cuidado de los niños cada vez que ustedes quieran retomar por unos días “su vida de pareja sin hijos”.Pero esto, aunque pueda hacerse realidad, en la mayoría de los casos no es una opción a valorar (al menos no con frecuencia).

Además de toda la información que puedas recoger por parte de conocidos, te recomendamos que…

Dar la vuelta al mundo (más o menos)

Viajen incansablemente, sobre todo a esos lugares lejanos en los que la cultura es muy diferente y hasta aconsejan vacunarse contra todo. El motivo de viajar es porque una vez que se conviertan en padres se volverán más temerosos, y será más difícil atreverse a viajar a esos recónditos lugares del mundo.

Trasnochar todo lo que puedan

Una vez nacido el bebé tendrán que trasnochar para alimentarlo, vendrán muchas noches de esas y de otras en las que quizá tenga cólicos y no sean tan divertidas, así es que ¡aprovechen ahora a divertirse hasta tarde!

Dormir hasta tarde el fin de semana

Sí, es necesario disfrutar de esos momentos, los dos abrazados en la cama y sin horario para levantarse, ni para comer, ni para nada. Más adelante, con el bebé en casa, los tiempos y las actividades se volverán bastante predecibles y seguro que en ocasiones se sumará una pequeña personita a la cama matrimonial.

Tener más sexo

¡Claro que sí! Pero por supuesto que tomando precauciones hasta que ya estén preparados para ser papás. Tienen que sacar partido de este tiempo a solas, así es que innoven y hagan el amor en sitios de la casa que podrían ser impensables.

Más reuniones, cursos y salidas fuera

Ahora es el momento, compartan más tiempo con amigos, apúntense a todos los cursos que puedan y deseen y salgan fuera a comer o a hacer lo que les plazca. De regreso a casa, ¡aún no hay nadie esperando por ustedes!