La mayoría de las guarderías nos pintan cuadros idealizados de lo bien cuidados que van a estar nuestros hijos. Y como en general necesitamos el servicio, muchas veces no tenemos el tiempo ni las ganas de pensar en aquellas cosas que deberíamos saber antes de enviar a los niños a la guardería. Sin embargo, por el bien de tu hijo, tienes que saberlo.

Muchas veces no tienen suficiente personal

Una de las primeras cosas que tienes que preguntar es cuántas maestras y auxiliares hay por grupo, y cuántos niños hay en cada grupo. Porque no es lo mismo contar con un adulto cada 5 niños, que un adulto cada 10 niños o más; el cuidado y la atención serán muy diferentes.

El personal puede no ser calificado

Esto sucede en todos los rubros: a una maestra o auxiliar especializada en cuidado de niños deben pagarles más que a una persona sin estudios. Así que conviene investigar cuál es el criterio con el que contratan al personal antes de elegir una guardería.

La comida puede no ser saludable

Si la guardería ofrece comidas (desayuno, almuerzo, merienda), ten en cuenta que, en un esfuerzo para reducir los costos, puede no ser saludable. Una buena opción es llevar tú la comida que quieres que le den a tu hijo, y una vez en casa preguntarle si está comiendo lo que le llevas.

Las medidas disciplinarias pueden no ser acordes a tus valores

Antes de elegir una guardería, conviene preguntar a las maestras qué hacen en caso de que un niño maltrate a otro, así como preguntar qué hacen con los niños desobedientes, porque no sabes cuándo tu hijo podría verse en cualquiera de estas situaciones. Seguro querrás saber que las medidas disciplinarias están aunque sea un poco alineada con tus valores y formas de tratar a tu hijo.

Tu hijo puede tener pocas oportunidades de estar al aire libre

Muchas guarderías dicen a los padres que los niños podrán disfrutar de jugar al aire libre siempre que el clima lo permita, pero resulta que al final los niños pasan encerrados porque el local no cuenta con espacio seguro para juegos al aire libre, o el personal no es suficiente para supervisar a los niños cuando salen.

Considerar estas cosas antes de enviar a tu hijo a la guardería te ayudará a elegir un lugar con el que ambos se sientan cómodos.