A las maestras en general les gusta escuchar a los padres, porque les agrada saber que hay una familia que se preocupa detrás de cada alumno. Sin embargo, hay cosas que las maestras están cansadas de escuchar de parte de los padres de sus alumnos, como estas.

  1. “Mi hijo se aburre en clases y por eso actúa así. En realidad es brillante.”

Si una maestra tiene que llamar la atención de un padre por el comportamiento de su hijo, es hora de que el padre enfrente la realidad: su hijo no es brillante, y tampoco está aburrido. Las maestras saben cómo tratar a los alumnos aburridos. Y en general los niños brillantes no actúan así. Así que es hora de buscar las verdaderas causas de su mal comportamiento.

  1. “Sé que dije que iba a acompañarlos en el viaje, pero me surgió un imprevisto.”

No solo las maestras cuentan con un padre que se ofrece para acompañar a los niños en un viaje escolar, el hijo también. Y mientras que a la maestra le genera un problema, para el hijo supone una decepción. Así que si te comprometiste en algo relacionado con la escuela, ¡cúmplelo! Es importante para la maestra, pero más para tu hijo.

  1. “Esa niña estuvo molestando a mi hija, quiero que la castigue.”

En lugar de acudir a la maestra buscando venganza, una mejor forma de enseñarles a nuestros hijos a resolver conflictos de manera pacífica es informar a la maestra de la situación, y preguntarle qué va a hacer al respecto. De esta manera podrás ver la situación completa (quizá tu hija no es tan inocente después de todo), y le darás la oportunidad a la maestra de resolver el problema en la clase.

  1. “¡Le está dando demasiada tarea!”

El gran problema cuando te quejas de decirle a la maestra que está enviando demasiada tarea es cómo lo interpreta tu hijo. Y en la mente de tu hijo, lo primero que surge es que la tarea no solo no es algo importante, sino que más bien es un fastidio.

  1. “Mi hijo no hizo la tarea porque…”

Claro que si se trata de algo grave como un problema familiar o un caso de enfermedad, la maestra espera que los padres demos las explicaciones del caso. Pero en casos más leves, las maestras prefieren que los niños enfrenten por sí mismos las consecuencias de sus actos, y lo expliquen con sus propias palabras.