Happy Young Housewife Eating Fruits Salad . Rear View

“Desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo”.
Este refrán popular es suficiente para definir la importancia que tiene el desayuno en la alimentación diaria de las personas, ya que debe aportar una cuarta parte del total de energía necesaria para afrontar la jornada.

Por las mañanas, nuestro organismo lleva más de 8 horas sin haber ingerido alimentos. Por esto, es fundamental tener un desayuno variado y generoso que nos active. De hecho, no desayunar puede provocar nerviosismo, cansancio, dificultades en la memoria, desatención, disminución del rendimiento y estrés.

El desayuno perfecto debe ser equilibrado para mejorar el estado nutricional y el rendimiento físico e intelectual de las personas. Por esto, compartimos los cinco elementos que debería incluir:

1. Cereales

Aportan carbohidratos complejos, lo que le permite a tu organismo mantener un nivel de energía estable durante más tiempo. Son alimentos clave, como los cereales y el pan.

2. Lácteos

Son ricos en calcio, vitaminas A y D y riboflavina. La leche, los quesos, los yogures y la cuajada son algunos de los productos ideales para el desayuno. Será suficiente con tomar uno sólo de estos cada mañana.

3. Embutidos bajos en grasa

Aportan proteínas con múltiples funciones entre las que destaca la formación de tejidos. El jamón cocido, el pavo, el jamón serrano o el embutido de pollo son algunos de los productos que tiene que incluir todo buen desayuno.

4. Frutas

Enriquecen el organismo con vitaminas, minerales y azúcares. Una pieza de fruta fresca o su jugo natural son alimentos estupendos para dotar al cuerpo de energía inmediata con la que afrontar el resto del día.

5. Grasa de complemento

El aceite de oliva es uno de los productos clave sobre los que se sustenta la dieta mediterránea. Es preferible su consumo al de la mantequilla durante el desayuno.

Por otro lado, cuando se realiza ejercicio por la mañana, es recomendable tener un desayuno compensado dos horas antes. Este debe contener cereales de granos enteros así como pan negro, frutas y leche. Sumado a la hidratación adecuada.

Ha llegado la hora de invertir el orden alimenticio para lograr la armonía con nuestro propio reloj interior, lo que significa apostar por desayunos más generosos y cenas más ligeras. De esta forma, podrás empezar a empezar a incorporar hábitos para tener una vida saludable.