La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que la depresión afecta a unas 340 millones de personas en el mundo, además de ser considerada la causante de muchos suicidios. Para el 2020 se calcula que se convertirá en causa de discapacidad.

Otro dato importante es que es más frecuente en mujeres que en hombres. ¿Por qué? Algunas investigaciones sostienen que las mujeres son más vulnerables por factores hormonales, psicológicos (al ser más afectivas que los varones) y por su posición en la sociedad. A continuación te presentamos algunas formas de enfrentar la depresión.

Busca la luz

Las personas depresivas buscan que su dormitorio esté oscuro. No permiten el ingreso de luz. Por eso es importante que si pasas por una situación como esta, dejes de hacerlo. Toma un baño relajante y sal a tomar el sol al menos unos 15 o 20 minutos, tres veces al día. No permitas que esta condición no te deje disfrutar de un hermoso amanecer o lindo atardecer. ¡Te hará bien!

Cápsulas de aceite de pescado

El consumo regular de este aceite reduce la incidencia de la depresión y te ayudará a tener más energía. Incluso, en Estados Unidos la Clínica Mayo llegó a la conclusión de que con solo tomarte una cucharadita mejorarás paulatinamente.

Objetivos por cumplir

Apenas te despiertes, apunta cuáles serán los objetivos diarios que vas a cumplir. Por ejemplo: cocinar tu platillo favorito, inscribirte en clases de pintura, buscar trabajo, asistir a tus clases de yoga… Son metas sencillas de cumplir, pero que a veces para las mujeres que sufren de depresión se convierten en un calvario. No lo permitas más, tu felicidad comienza con un cambio de actitud.

Camina

Salir a caminar hará que mejores tu circulación sanguínea, alegrará tu corazón y curará tus penas. Pasear por el barrio con tu perro o acompañada por tu amiga hará que te sientas mucho mejor.

Deja que te apoyen

Tu familia, amigos o tu pareja… Deja que las personas que te aman te den apoyo. A pesar de ser una de las enfermedades más frecuentes, la depresión aún no se comprende. Por ello es necesario que aceptes la ayuda de los seres queridos que te entienden. ¡Permítelo!