FAMILIA

Los niños siempre tendrán rabietas, sea cual sea su personalidad, y depende de los padres cómo manejarlas. Ejercicios físicos, películas, siestas y hasta la posibilidad de comer algo dulce pueden ser soluciones para ponerle fin a estos enojos.

1.Música

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“La música calma a las fieras”, dice la tradicional frase. Se trata de una buena solución para aplacar el enojo de los chicos y convertir esa energía en descanso o, al revés, en juego. Una canción puede trasladar a los niños a una improvisada pista de baile y, además, es una fuente de estimulación para su desarrollo. Infantiles, clásicas, de moda, instrumentales o con letra: cada padre debe probar qué melodía le cae mejor a su hijo a la hora de intentar reducir las quejas, los berrinches y los ataques que los acosan y que muchas veces no tienen explicación.

2. Algo dulce

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Odontólogos y nutricionistas quizás no estén de acuerdo con este consejo. Pero padres y madres aturdidos no siempre hacen las cosas perfectamente sino como pueden. Golosinas, productos de pastelería y demás comidas con azúcar suelen aplacar a los chicos, al menos durante un rato. Opciones más saludables como gelatina o flan también pueden probarse con el objetivo de tranquilizar a los niños, sin el agregado de las altas calorías y sus consecuencias. Sin embargo, es importante aclarar que esta opción no debería ser moneda corriente para contrarrestar las rabietas infantiles.

3. Siesta

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Muchas veces el fastidio de los chicos está relacionado con el cansancio. Aunque la mayor parte de las ocasiones los niños se resistan, una siesta es una solución muy efectiva para revertir su actitud. Tras unas horas de sueño, el comportamiento suele ser completamente distinto y se pueden volver a planear y realizar actividades sin ese característico enojo infantil. Por más que el lapso de descanso sea corto, puede ser suficiente para que al despertar se sienta renovado y feliz.

4. Actividad al aire libre

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No hay que ser mentalista para adivinar que jugar es una de las actividades preferidas de los chicos. Si es al aire libre, mucho mejor. El desgaste de energía, la exposición al sol (aunque con los cuidados obvios), el contacto con el pasto y con un espacio que no sea de puro encierro, es prácticamente infalible contra las rabietas infantiles. Correr, hamacarse, jugar a la pelota, remontar barriletes, pasear por un parque, trepar árboles o disfrutar de una mascota son pasatiempos sencillos y al alcance de cualquier padre e hijo.

5. Mimos

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Probablemente, si se hiciera una encuesta entre adultos y niños todos llegarían a la misma conclusión: nadie se resiste a los mimos. Caricias y besos son un remedio infalible contra las rabietas infantiles. No se trata de criar niños consentidos sino de darles tanto cariño como sea posible para rodearlos de un ambiente pleno de amor y, como efecto colateral, quitarles ese enojo pasajero. Al crecer, los pasajes de disgusto seguro pasarán al olvido, pero los de afecto, seguramente serán imborrables.

¿Cuál es tu método para calmar las rabietas de tus hijos? ¡Cuéntanos!