Tu amigo, esa persona con la que pasas gran parte de las horas y al que crees que mantendrás de tu lado durante toda tu vida. Del otro lado tu hermana, con la que te llevas bien a ratos pero a la que quieres en silencio mientras te preguntas por qué aún no ha traído a casa a su primer novio.

Todo parece perfecto, expectante, hasta que te enteras que tu amigo está enamorado de tu hermana, es ahí cuando te surgen estos 5 pensamientos.

  1. ¿Esto me beneficia?

Cuando tu mejor amigo te confesó que estaba enamorado de tu hermana, pensaste que era una gran noticia, pero luego dudaste. Si tu hermana también estaba enamorada de él supondría, posiblemente, perder a tu amigo.

  1. ¿Se lo digo a mi hermana?

Quisiste averiguar si a tu hermana le gustaba tu mejor amigo, pero sentiste miedo de la respuesta. Tal vez condicionaría tu vida social, tu entorno familiar y ¡hasta las futuras cenas de Navidad!

  1. ¿Le conviene a mi hermana? 

La parte lógica de la situación te impulsó a pensar si, realmente, tu amigo le convenía a tu hermana y viceversa pues… ¡qué carácter que tienen!

  1. ¿Seguiremos siendo amigos?

Por un momento dudaste de que la amistad con tu amigo se viera afectada, te preguntaste cosas como ¿acaso dejaremos salir juntos?

  1. ¿Debo buscarme un novio yo también?

Cuando tu mejor amigo sale con tu hermana sientes que te invaden el espacio, que tu círculo de amigos avanza y tú estás en medio, de celestina, pensando si realmente debes también buscar pareja.

A fin de cuentas, en el fondo sabes que tu amigo es una buena persona (¡por algo es tu amigo!), y de a poco aceptas la idea de que también puedan ser familia o bueno, lo que tu hermana decida.