El hecho de ser mamá ya te hace una heroína. La dedicación a tu bebé, sin importar que estés cansada, con mucho trabajo o quehaceres en el hogar, te define como una supermamá. No te molesta escuchar a tu pequeño llorar por las madrugadas, simplemente te levantas, le preparas el biberón o le colocas el pecho para que se alimente. Aún así, te mostramos 5 razones que te hacen ser una supermamá.

Tus 5 sentidos

Tus 5 sentidos se agudizan desde que sabes que serás mamá. Sin necesidad de revisar a tu bebé, sabrás que necesita que le cambies el pañal, así como sabes qué sucede cuando tu pequeño llora por hambre. 

Múltiples tareas a la vez

¿Les pasa, chicas? Los quehaceres son tantos que no importa si tienen ropa en la lavadora, comida en la cocina, ropa que doblar… todas las tareas se hacen al mismo tiempo. Incluso, si necesitan atender alguna cosa del trabajo, siempre están dispuestas. 

Desarrollas superreflejos

Sabes dónde tu hijo corre peligro. No solo has evitado que se derrame tu café encima, sino que también impides que se caiga y sufra raspones. 

Tus besos son mágicos

Tu hijo o hija se siente aliviado cuando lo tomas en tus brazos y un solo beso sana sus heridas. Sin duda, tus labios son mágicos. 

Sabes qué sucede

Tu instinto maternal te dice cuándo las cosas andan bien y cuándo no. Es decir, identificas si tu niño o niña está feliz o triste. Es ahí cuando le consultas qué sucede. Al ser madre te conviertes en una superheroína no solo para tu pequeñito sino también para las personas que te rodean.