VIAJES

Ya te contamos los primero cinco lugares de París imperdibles para cualquier turista. Ahora, vamos por más y te mostramos los otros cinco que tampoco pueden quedar afuera de tu recorrido.

Un paseo por los Campos Elíseos hasta el Arco del Triunfo

Ni una, ni dos, ni tres. Ni más ni menos que 12 calles confluyen en el Arco del Triunfo más reconocido del mundo. Una de las más famosas, sino la más, es la Avenida de los Campos Elíseos, y pasear por ella desde la Plaza de la Concordia hasta el Arco del Triunfo es de lo más agradable. Una vez en el monumento, las vistas son espectaculares.

Aires bohemios en el Barrio de Montmartre

El barrio bohemio de París, el barrio en el que intelectuales, músicos, pintores y todo tipo de artistas deciden pasar sus horas. Pintores como Van Gogh, Renoir, Picasso, Dalí, Pissarro, Degas o Manet han sido algunos de sus ilustres vecinos. Pasear por él es respirar arte.

Disfrutar de un ballet en la Ópera Palais Garnier

La Ópera Palais Garnier, también llamada Palais Garnier, es uno de los edificios más suntuosos y sorprendentes de París, tanto por dentro como por fuera. Obra de Garnier bajo encargo de Napoleón III, se inauguró en 1875, ya muerto este último. Las óperas ahora se hacen en la Bastilla, pero el Palais Garnier se sigue utilizando para la representación de ballets.

Una foto con la Estatua de la Libertad

Aunque pueda parecerlo, no nos hemos equivocado. Hay una Estatua de la Libertad en París, una réplica de la original, que fue un regalo de Francia a Estados Unidos y diseñada por Gustave Eiffel. La que se encuentra en París, de algo más de 11 metros de altura, fue un regalo precisamente de Estados Unidos a Francia en el centenario de la Revolución Francesa. Pero no es la única réplica que existe: hay otra en Tokio, otra en Colmar (Francia), otra en Brasil y hasta dos más en Argentina. Libertad para todos.

De compras por Galerías Lafayette

De compras o, al menos, de visita, si el bolsillo no lo permite. Y es que las Galerías Lafayette son todo un icono de la capital francesa y más allá del hecho de comprar algo o no, merece la pena una visita. Cerca de la Ópera Garnier y los grandes bulevares parisinos se encuentra la mayor superficie comercial del mundo occidental, imponente con una majestuosa cúpula. Recibe más de 20 millones de visitantes al año.