PARIS

París es una de las ciudades más románticas y bonitas del mundo, y sus infinitos atractivos hacen que uno se pierda en esta capital. Pero existen algunos puntos que no puedes dejar de visitar por ninguna razón, por eso armamos una lista con los cinco rincones de París que no te puedes perder.

La Torre Eiffel, un clásico que nunca pasará de moda

Eso sí es evidente, la Torre Eiffel nunca pasará de moda, ya que fue construida para la Exposición Universal de 1889 y aún al día de hoy, sigue siendo el primer icono y símbolo de París. Más de 7 millones de personas la visitan cada año, con lo que se ha convertido en el monumento de pago más visitado del mundo. No es de extrañar.

El Moulin Rouge, hablando de cine…

Hablando de cine y de París no podemos olvidar el Moulin Rouge, ese cabaret por el que todos sentimos curiosidad de entrar tras ver la película de Ewan McGregor y Nicole Kidman. Construido por el español Josep Oller, este cabaret era ya muy famoso mucho antes de este filme: hasta el mismísimo Frank Sinatra ha actuado en él. Una curiosidad: el Moulin es el mayor consumidor privado de champagne del mundo.

La Catedral de Notre Dame, el kilómetro 0

En pleno centro de París, la plaza en la que se encuentra la Catedral de Notre Dame es el kilómetro 0 de todas las carreteras francesas. Sus famosas gárgolas observan toda la ciudad desde arriba y reciben miles de flashes cada día, pero Notre Dame es mucho más que eso. Esta joya del gótico, finalizada en el siglo XIII, fue escenario de la coronación de Napoleón Bonaparte.

El Louvre, la casa de la Gioconda

La Gioconda de Da Vinci es el cuadro más famoso del mundo, y es el Museo del Louvre el que lo puede exhibir con orgullo. Con un robo a sus espaldas, la misteriosa Mona Lisa se encuentra ahora protegida por un cristal antibalas y un perímetro de seguridad. Aunque hay muchísimo arte en ese museo, es inevitable detenerse en este cuadro, a pesar de las intensas aglomeraciones.

La Basílica del Sagrado Corazón, la joya de Montmartre

Esta basílica, aunque es mucho más reciente que la Catedral de Notre Dame, bien merece estar entre las visitas obligadas en París. Tanto por su deslumbrante belleza como por las magníficas vistas panorámicas que se tiene de toda la ciudad desde ella, ubicada en la colina de Montmartre, la basílica deja a todo el que la visita con ganas de volver.