Quizás te has sentido un poco triste últimamente, o has notado cambios en el estado de ánimo de un ser querido.

Estar triste o sentirte abatida de vez en cuando es natural, pero no debemos confundir una emoción pasajera con algo más profundo y duradero como la depresión. Así que, ¿cómo separar la paja del trigo?

Aprende cuáles son las señales de depresión a las que tienes que prestar atención.

Ira e irritabilidad

Una cosa es tener un mal día, cuando el cajero automático se traga tu tarjeta, tu jefe te culpa de algo que no hiciste y quedas atascada en un embotellamiento de tráfico. Son infortunios que harían sentir ira e irritabilidad a cualquiera.

Pero si te sientes así todos los días, ante cada pequeño o gran problema de la vida, quizás se trate de una señal de depresión.

Autocrítica

Sabes que deberías haber salido más temprano del trabajo para evitar el embotellamiento de tránsito y llegar en hora a la reunión con tus amigas. Y sentirte un poco culpable por no haberlo hecho entra dentro de lo normal.

El problema aparece cuando te criticas severamente por todo lo que sucede en tu vida, ¡incluso respecto aquello sobre las que no tienes ningún control! Si te descubres diciendo a cada rato “debería haber…”, procura ser más tolerante contigo misma. La paciencia es una gran aliada para vencer a la depresión.

Desesperación

¿Quién no se desespera cuando está en la cola del supermercado y la persona que está delante de nosotros empieza a contar las monedas de a una para pagar una gran cuenta? No es a eso a lo que nos referimos aquí, sino a esa sensación de desesperación que nos invade cuando pensamos en cosas importantes de nuestra vida, como nuestra relación de pareja, nuestro empleo, nuestra familia o nuestro futuro, y no vemos una salida viable.

Pérdida de interés

Esta es una de las grandes señales de que algo no marcha del todo bien y lo sé porque lo he vivido en carne propia.

Cuando empiezo a perder interés en cosas que siempre me apasionaron, así como también por aspectos básicos de mi vida como la alimentación, el trabajo, mis relaciones cercanas y mi aspecto personal, sé que estoy entrando en terrenos escabrosos.

Por fortuna, esto es fácil de detectar: mírate al espejo y mira a tu alrededor. Si todo es un caos y luces terrible, ¡deberías hacer algo al respecto!

Fatiga

Es obvio que llegarás agotada a la cama luego de un día de trabajo, gimnasio y tareas del hogar. Lo que no es una buena señal es llegar agotada todas las noches, incluso cuando no haces nada fuera de lo normal, o en tus días de descanso.

Si te notas más fatigada de lo normal, para las antenas.

Como dije al principio, no puedes ignorar estas señales de depresión, porque si lo haces solo estarás arruinando tu presente y creándote más problemas en tu futuro.