La quieres o al menos le tienes un poquito de aprecio, después de todo esa mujer trajo al mundo a tu chico. Pero cuando cruza la delgada línea que hay entre opinar cuando se le pide un consejo y meterse en sus vidas, ¡quisieras que se fuera bien lejos!

¿Será que tu suegra se entromete demasiado? No dejes de leer lo que sigue, ¡podrás sacar tus propias conclusiones!

Genera temas de conversación espinosos

Ella conoce a la perfección tus puntos débiles y qué aspectos de tu personalidad y de tu vida no le agradan a su hijo, y aprovecha esa información con la “inocente intención” de ayudarlos a superar problemas en la relación. Cree saber por qué te comportas de cierta manera, pero en realidad ¡no tiene la menor idea! Solo se preocupa por el bienestar de su hijo, pero jamás acepta la idea de que su hijo también genera los problemas.

Simula ser tu mejor amiga 

Tú no le has dicho que la consideras tu mejor amiga, pero ella se adjudicó el puesto. Te llama varias veces en la semana para opinar, darte consejos y hasta para hacerte preguntas muy entrometidas. Parece ser que cree que se lo contarás todo.

Quiere que su hijo pase más tiempo con ella

Otra forma de estar en medio de ustedes es reclamar la atención de su hijo. Está bien que cada tanto compartan tiempo a solas como madre e hijo, pero que lo invite a comer casi todos sus días libres es demasiado. A menudo le pide favores del tipo llevarla al médico, ir de compras u otro cuando en realidad tiene otros hijos o puede hacerlo por sus propios medios. Pero ella sabe cómo hacerle sentir culpable y es por eso que con frecuencia obtiene lo que quiere.

Insinúa que tendría que vivir con ustedes

¡Dios me libre de vivir una situación así! De verdad, esto no puede ocurrir. Imagínate que se sabe cuándo llega pero nunca cuando se va, y a menos que realmente tengas muy buena relación con ella además de paciencia, lo más probable es que te vayas tú de la casa antes que ella. Una cosa son las circunstancias temporales, pero cuando no existe una necesidad real de convivir los tres bajo el mismo techo… ¿no es entrometerse?

Te dice cómo limpiar o cómo decorar la casa

¡Increíble! Dice querer ayudarte con la limpieza, pero se toma atribuciones que te hacen sentir como si tú no pudieras o no supieras hacer nada. Lo peor es que cuando llega su hijo ella misma se hace los honores comentando todo lo que ha hecho. Algo muy parecido ocurre con la decoración de la casa. Tú no le has pedido consejos pero ella te dice “Mira las cortinas que les compré para la sala” o ¡te cambia los muebles de lugar sin que se lo pidas! Por más buenas intenciones que tenga, se está entrometiendo porque ¡es tu casa, son tus reglas!

¿Te sientes reflejada en los puntos expuestos en tu relación con tu suegra? Amiga, tal vez sea buen momento para hablar con ella. Tal vez se sienta sola o tenga miedo de quedar fuera de sus vidas pero no sabe qué hacer o cómo decírselos. Respira hondo y con cariño y paciencia, habla con ella.