Tu contrato de alquiler se acaba. Tu relación con tu novio está en su mejor momento. Están inseparables. Suena como el momento ideal para mudarse juntos. Pero, ¿realmente estás preparada?

Mudarse bajo el mismo techo es una decisión muy “emocionante”, pero tiene que tomarse con el corazón abierto y con los pies sobre la tierra. Es decir, antes de empacar tus cosas y mudarte con tu novio, hay una lista bastante larga de cosas para hacer y discutir, si no quieres que esta mudanza acabe con tu relación y hasta corras el riesgo de acabar sin casa ni pareja.

Dónde van a vivir: ¿Será en su departamento, tu departamento o un lugar nuevo para los dos? Pareciera que no hay diferencia si al fin y al cabo lo que importa es que estén juntos, pero el lugar donde vivan va a tener un impacto en tu día a día. Si es su departamento, hay cosas a las que él está acostumbrado, y que quizá a ti no te gusten, como por ejemplo la bicicleta en el baño, o el hecho de que no haya ni una flor ni plantas en ningún lado. Piensa cómo se adaptará cada uno a este cambio, cómo será ahora tu transporte al trabajo, si tu gimnasio está cerca, y otras cosas que harán que tu nuevo “lugar” sea bueno para los dos

División de gastos: Con la convivencia llegan los gastos en serio. Ya no se trata de quién paga la cena o la entrada al cine. Se trata del pago del alquiler, la luz, el cable, el teléfono, la comida. Aquí no se puede dar nada por sentado, hay que hablarlo y hasta ponerlo por escrito. Crear un presupuesto es lo más conveniente, porque realmente no quieres que tu primer mes de convivencia les quite todos los ahorros a los dos. Es muy fácil ponerse cómodos, pedir comida todas las noches, salir a celebrar su nuevo “estatus” de pareja y olvidarse de que la renta y el teléfono, entre otras cosas, las pagan ustedes.

División de espacio: Si te mudas a la casa o departamento de tu novio, tienes que discutir cuál será ahora tu espacio. Dónde irá tu ropa, tu maquillaje, tus libros, tus discos. Si coleccionas botellas, jarras, cuadros, etc., ¿habrá lugar para todo? Es súper importante que antes de que se muden juntos decidan entre los dos qué se queda y qué se va de cada uno. No es una solución apilar cosas en cajas para decidir después. Hagan la división de espacio y selección de muebles, ropa, etc. antes de mudarse juntos y tendrán no solo una casa más organizada sino una relación con menos altercados.

Cambio de rutinas: Mudarse juntos significa que ahora se verán todos los días, probablemente desayunen juntos, cenen juntos y se vayan a la cama juntos. Pero eso es algo que también deben revisar. Si a tu pareja le gusta ver tele hasta las 2:00 a.m. en el cuarto, ¿podrás tú dormir así?, o ¿le pedirás que apague el televisor? O ¿serás tú capaz de dejar de leer tu facebook apenas te levantas y de peinarte antes de que tu novio quiera usar el baño? ¿Significa que ahora también se irán de vacaciones juntos o a esquiar los fines de semana juntos, o él seguirá haciéndolo con tus amigos? También es fundamental que en su nueva rutina incluyan las tareas de cada uno. Quién lava los platos, quién la ropa, quién saca la basura, quién cocina los lunes. Pareciera algo sencillo, pero no lo es. Quieras o no, la mudanza con tu pareja te implicará cambios en la rutina, algunos maravillosos, otros no tanto.

Mascotas y amigos visitantes frecuentes: Otra cosa a discutir es qué pasará con las mascotas que tú tienes o que él tiene. ¿Habrá lugar para el gatito o tu cachorro? Nadie quiere dejar a su mascota de lado, pero quizá en el edificio de tu novio no acepten mascotas o simplemente no hay lugar para ella. Por el contrario, quizá hasta decidan los dos adoptar una mascota, si es que ambos tienen ganas de tener una. Otro tema a discutir son los “amigos” frecuentes que vienen y se quedan en el departamento no solo por horas, sino a veces por días. No es que ya nadie más venga a visitarlos, pero ahora deben definir si está bien que el mejor amigo de tu novio duerma en el sofá durante los fines de semana o si tu amiga de otra ciudad puede venir a quedarse una semana en tu casa.

Tus expectativas: Esto es algo que debes analizar contigo misma. Es importante que sepas y que seas sincera acerca de qué expectativas tienes al mudarte con tu pareja. ¿Será porque quieres casarte en un año? ¿Esperas que te dé un anillo a los seis meses? ¿Realmente no te importa si nunca te casas? ¿Quieres asegurarte de que no te engañe? Piensa realmente qué esperas de tu relación con esta nueva etapa y una vez que lo tengas claro, pregúntale a tu pareja cuáles son las de él.

Mudarte con tu novio puede ser el comienzo de una emocionante y romántica aventura. No la eches a perder por impulsiva y tómate el tiempo para hacer de este gran paso algo que haga que tu pareja vaya hacia adelante y no en retroceso.