¿Ya eres mamá? Cuando tienes hijos, sabes muy bien que la educación infantil es complicada. Incluso, se torna más tediosa cuando los niños son desobedientes.

Si le aplicas un castigo a tu hijo luego de un mal comportamiento, deberás hacerlo cada vez que lo haga. La constancia te ayudará a imponer límites y enseñarle disciplina.

Para ayudarte a enfrentar el mal comportamiento de tu hijo, te damos algunos consejos.

  1. Primeras conductas

¿Cómo saber si es desobediente? Los especialistas indican que los niños entre los dos y los tres años comienzan a manifestar sus primeras conductas desobedientes. Es más, son más frecuentes en los niños (el doble) si se comparan con las niñas. A los pequeños con problemas de conducta no se les dificulta pasar por alto las indicaciones de las figuras con autoridad.

  1. Motivación

La forma en la que motivas a tu pequeño podría ser de gran ayuda. Estimula los aspectos positivos de su personalidad e ignora los negativos. Para hacerlo, muestra actitud colaborativa, deja que tu hijo se exprese y escucha qué cosas le preocupan. Eso sí, explícale los problemas que provocan su actitud.

  1. Ten paciencia

Ante el desafío, no pierdas la calma. Colócate a la altura de tu hijo para lograr un contacto visual directo. Cuando estés en esa posición, dile en tono firme que su comportamiento NO es aceptable.

  1. Elabora rutinas

Uno de los principales consejos para corregir a niños desobedientes es hacer cumplir horarios y rutinas. Es decir, tu hijo deberá comer, jugar, estudiar e ir a dormir a las mismas horas todos los días. Los pequeños que no cumplen con esa norma son incapaces de aprender límites.

  1. Impone normas

Los límites que impongas a tu niño deben ser CLAROS y DIRECTOS. También tienen que estar adaptados a la edad del pequeño. Explícale el porqué de cada norma y en qué lo beneficia. No le exijas a tu hijo más de lo que sabes que puede dar.

Aprende a dar órdenes razonables. Por ejemplo: “Hijo, luego de venir de la escuela, ponte tu ropa de casa, cómete la merienda, descansa una hora y haz tu tarea. Cuando regrese del trabajo, revisaré si lo hiciste”.

  1. Reconoce su disciplina

El refuerzo positivo hará que tu hijo repita buenas actitudes. Es decir, no se trata de comprarle cosas materiales siempre sino de expresar palabras de satisfacción, agradecimiento, un beso y un abrazo. ¡Hazlo!