Cuando terminamos con una pareja a la que amamos, conocemos por mucho tiempo, se había convertido en “familia”, y era TODO, el corazón se nos queda “partí’o”, como diría Alejandro Sanz. Sin embargo, si llegó a su final, debes dejarlo ir, pero de verdad. No decirlo, sino actuar para empezar de nuevo, tener ilusiones y recuperar el YO.

¿Qué 6 pasos debes dar para lograr ser feliz? No son sencillos, pero podrían ayudarte.

  1. Libérate unos días de las redes sociales. Es decir, aléjate suficientes horas de las redes sociales. Al menos tres días. Esto te dará un tiempo para reflexionar, respirar otro aire y no ver sus fotos, ni si cambió su estatus romántico en Facebook, ni con quién fue a cenar según la última foto que colgó en Instagram o qué quiso decir con su mensaje en Twitter. Sí, al que le has dado siete lecturas y en cada una encuentras un significado diverso. ¡NO! No lo hagas. Eso es tóxico. Y te hará muchísimo daño. Construirás historias a base de retazos mediáticos que no necesariamente tienen el valor que tú les estás dando. Confía. Tres días no son nada. Te servirán para lograr que pienses en ti. Así te alejas un poco del ruido, de los mensajes.
  2. ¡Contacta a tus amigos más felices! Sí, los que siempre ríen por nada, los que aman la vida y están un poquito locos, los que en cada momento difícil están ahí. Esa gente maravillosamente positiva te contagiará con buena vibra y buen ánimo. Sí, búscalos. Los amigos -verdaderos- están en las buenas y en las malas. Ellos te ayudarán a reír de nuevo.
  3. Cambia de look. Sí, eso ayuda muchísimo. Cualquier estilista de tu confianza te dirá que ya era hora de un cambio. Cuando llevas mucho tiempo en pareja, sin querer o queriendo, optas por mantener un estilo. Casi siempre el que le encanta a él. Una transformación de imagen será perfecta. Nuevo corte, o destellos o aplicar un color completamente diferente puede darte esa sensación de libertad. ¿Cómo? Sentirás que dejas algo atrás, te liberarás. Te sentirás poderosa cuando te mires al espejo. Serás TÚ, RENOVADA.
  4. Matricúlate en una clase ¡YA! De lo que tú quieras. Puede ser de baile, cocina, yoga, en el gimnasio con un entrenador personal. Opta por lugares unisex. Así no sentirás la necesidad de contar tus penas. Conversarás sobre temas de todo tipo.
  5. Reflexiona. ¿Qué pasó? ¿Qué cambiarías en una relación nueva? ¿A qué no estás dispuesta? ¿Qué te encantaría hacer ahora? ¿Qué tipo de vida quieres en pareja? ¿Tomarás tiempo para ti? Tras una ruptura aprendemos a reconocer qué no queremos y qué no vamos a tolerar en una relación futura.
  6. Libérate del miedo. El dolor te lleva al miedo. Por eso es bueno que busques y optes por la compasión. Por más daño que alguien te haya hecho, busca la paz interior. Escoge ser feliz, sin atarte al rencor ni la inestabilidad emocional. Vive la frase “si no tienes nada bueno que decir, mejor no digas nada”. Sentirás paz y tendrás plenitud: felicidad.