Elegir con quién viajas tiene especial importancia cuando se trata de defendernos en un destino con diferentes costumbres, un idioma que no dominas o demasiados itinerarios para visitar en poco tiempo. Será importante porque, especialmente, viajarás con esa persona con la que nos enfrentaremos a todos esos retos y, especialmente, con la que compartiremos nuestra experiencia durante las 24 horas del día.

O quizás sea el momento de memorizar estos 6 consejos si viajas sólo con una amiga, esa persona que te entiende y a la que aprecias pero que, como cualquier convivencia, requiere de ciertas precauciones.

#1 Elige un destino común

De nada sirve si ella quiere viajar a cierto lugar y tú a otro pues, como sucede en ciertas situaciones, la insatisfacción ante el destino finalmente elegido se convertirá en la peor arma contra nuestro acompañante y en razón de escasa motivación ante los preparativos, desencadenando las usuales disputas que no conviene llevar a cabo cuando aún no han tomado el avión.

#2 ¿Conoces bien a tu amiga?

Una buena pregunta para hacernos antes de disponernos a pasar un mes entero con ella de viaje por el mundo. Sin embargo, en esta ocasión, la pregunta surge como un planteamiento en esas situaciones en las que tú eres la viajera experimentada y tu amiga no, o viceversa. Asegúrate de que el lugar al que viajas no va a depararle malas impresiones, si sabrá defenderse en ese destino y no tendrás que andar cargando con ella a todas partes, qué tal habla el idioma o cómo es en la vida rutinaria, pues ciertos defectos pueden acrecentarse en ciertas situaciones extremas durante el viaje.

#3 Complicidad

Una vez que hemos analizado el carácter de nuestro acompañante y las posibles consecuencias del mismo durante viaje, debemos tener claro que la complicidad será vital en esta experiencia. Comiencen repartiendo el trabajo de los preparativos para potenciar esa camaradería y, especialmente, procura que ambas tengan los mismos puntos de vista durante el viaje, que no den pie a ese momento en el que tu amiga decida quedarse en un club hasta las 7 de la mañana y tú no, que compartan sus impresiones y la intuición se convierta en algo conjunto, no en una lucha de intereses.

#4 Independencia

Por muy maja y adorable que sea tu amiga, pasar 24 horas al día con ella te haran ver lo buena compañera que es pero, también, hará que conviertas sus pequeños defectos en motivos suficientes para necesitar algo de independencia. Vete algún momento sola al café del hotel, sal a dar un paseo por la playa, aprovecha un bazar para perderte mientras ella desayuna. Gozar de cierta independencia cuando viajas con un amigo es bueno siempre que no se seamos demasiado extremos ni incumplamos el punto anteriormente citado. Todo es posible… y necesario.

#5 El arte de ser equitativos

En este tipo de viajes y dependiendo de la experiencia de cada una, suele haber un integrante que acostumbra a que la otra persona haga todo lo que ella supone, piensa y quiere, bien porque existe un viajero menos experimentado o por simple capacidad de liderazgo. Sin embargo, si bien será recomendable aplicar esta intuición en ocasiones que lo requieran, permitir al otro explicarse, compartir opiniones y no resultar demasiado imperativo será bueno para disfrutar del viaje de forma equitativa y, también, ayudar a la otra persona a desenvolverse mejor.

#6 Disfruta

El apoyo mutuo en este viaje será esencial. De modo que si alguna pasa por una indigestión, un problema familiar del que se entera estando lejos, un robo o un mal encuentro en una discoteca, apóyala, hazle ver que la entiendes y, sobre todo, intenta que comprenda que este viaje es demasiado importante como para malgastar tiempo y energías pensando en cosas que ya no podrá solucionar o para las que tendrá que esperar a la vuelta. Disfruten, porque a veces las épocas de viajes entre amigos tienen fecha de caducidad. Estos consejos son esenciales si quieres convertir esta experiencia en la más enriquecedora de su larga trayectoria. Disfruten, acuerden algo de independencia y aprendan a conocerse a través de las posibilidades que ofrece otro destino,. A la vuelta, seguro que la amistad habrá cambiado, y esta evolución será claramente positiva si hacen las cosas bien.