6-cosas-que-haces-sin-querer-pero-danan-la-autoestima-de-tu-hijo

Alguna vez te has preguntado ¿qué cosas dañan la autoestima de tu hijo? La mayoría de las mamás como tú aman profundamente a sus hijos y desean que sean felices toda la vida; sin embargo, en ocasiones tienen actitudes que sin querer dañan al niño más de la cuenta.

La autoestima es el punto más alto de lo que es tu hijo. Son las cosas buenas, mejorables y responsabilidades. Es el espejo real que le enseña a tu niño cómo es, qué habilidades tiene y cómo desarrollarlas a través de experiencias y expectativas. Es justamente el carácter del niño y el ambiente en que se desarrolla.

Asegúrate de no caer en los siguientes errores que cometes de forma involuntaria, pero que dañan la autoestima de tu pequeño.

  1. Exigir más allá de sus capacidades: Tú como madre deseas que tu hijo desarrolle sus capacidades lo antes posible, pues crees que así llevará la delantera con respecto a otros niños de su edad. Sin embargo, lo único que estás provocando es que tu niño se sienta presionado y piense que nunca cumple con tus expectativas. Lo más recomendable es que valores el interés y la curiosidad de él por aprender, pero nunca lo persigas para que siga aprendiendo. ¡No le exijas tanto! Guíate de acuerdo con su edad.
  2. No toleras sus errores: Son niños y se equivocan más que los adultos. Pues claro, están apenas en la etapa de aprendizaje. Si descubres a tu hijo en la mentira, debes mostrarle que equivocarse es natural y que no significa fracasar, pero enséñale que los errores son aprendizaje. Hazle saber que siempre lo amarás a pesar de los errores que cometa, pero eso no significa que no asignes castigos por esta acción.
  3. No valoras sus logros: Cuando tu hijo saca una mala nota en su examen de matemáticas, es muy común que te enojes con él y afirmes que no estudió para la prueba. Los castigos y gritos van y vienen… pero, cuando a tu pequeño le va bien, no le dices nada porque según tú ese es su trabajo. ¡Mamá!, aprende a valorar el esfuerzo de tu pequeño. No dejes que tu hijo crezca sin escuchar palabras de aliento que lo hagan sentirse seguro.
  4. Buscas siempre la perfección: Chicas, apenas es un niño. Cómo puede ser posible que si tu hijo un día decide ordenar sus juguetes, pero no lo hace como a ti te parece, lo regañes. ¡Es inaceptable! Debes ser paciente y esperar resultados poco a poco. Si una situación como esta sucede, dile que estás muy orgullosa de él.
  5. ¿Por qué no eres como tu hermano? Tú como madre y cualquier mamá en su momento caen en comparaciones. Incluso, recuerdas como tu mamá te decía ¿por qué no eres como tu prima? Esas comparaciones duelen y hacen que tu hijo crezca inseguro. Comprende que todos los niños tienen su propio ritmo para demostrar habilidades y competencias, compararlo con otros no le ayudará en nada.
  6. Etiquetar a tu hijo: Si tu hijo ejerce la fuerza para conseguir lo que desea, nunca lo etiquetes como: “Eres un peleador”. Cambia esa frase por: “No puedes quitarle a tu primo los juguetes de esa manera, espera tu turno”. De esta manera, le enseñas que es la acción la que está mal ejecutada y no él como persona.