La primera cita puede que sea uno de los momentos más importantes. Básicamente porque si le gustas en ese primer encuentro, querrá volver a verte y si no, no te volverá a llamar. Es decir, que la impresión que ambos se lleven es fundamental para conseguir un segundo encuentro. Ese es el objetivo. Para llegar a él y conseguirlo, deben mostrarse tal y como son, pero mucha atención porque hay una serie de aspectos que conviene resaltar. En esta ocasión están relacionados con lo que NO hay que hacer. Así que tomen nota y traten de hacer lo que a continuación les recomendamos:

Huir de un maquillaje excesivo: Eviten ir demasiado pintadas porque no verán cómo son realmente. Muéstrense lo más naturales posible. No queremos mancharlos con maquillaje o labial, así que eviten cualquier exceso en este sentido.

Ropa apropiada: Hay que buscar el término medio. Ni mucho ni poco y sobre todo adaptarse al lugar de la cita. No es lo mismo ir al cine o a comer una hamburguesa, que citarse para cenar o bailar. Adecuen su vestuario.

La hora: ¿Qué más da la hora? Están con el chico que les gusta. Dejen de mirar el reloj, si no pensará que no están cómodas y se irá con una impresión equivocada.

Matrimonio: Tema absolutamente tabú. Aunque tengan muchas ganas de casarse y siempre se pregunten cómo será ese día, este no es un tema para tratarlo en una primera cita. Podrían correr el riesgo de asustarlo y que no quiera volver a llamarlas. Piénsenlo al revés, a ustedes les podría suceder lo mismo.

Bebida: Mucha atención con el alcohol. Si la primera cita es para cenar o para ir a cualquier sitio donde sepan que van a beber alguna copa, tengan precaución. Prohibido beber más de la cuenta. Tendrán que ser divertidas por supuesto, pero esto no tiene porqué ir de la mano con emborracharse.

Relaciones: Si él pregunta por tus relaciones pasadas, no des demasiados detalles y bajo ningún concepto hables mal de tu ex. Simplemente limítense a dar pequeños titulares. Si su relación va en serio, ya tendrán tiempo de tratar ese tema.