A pesar de que todos pasamos por momentos de crisis, sabemos que nuestros amigos siempre estarán ahí para acompañarnos y hacernos sentir mejor. Sin embargo, a veces las amistades sufren  desgaste debido a malentendidos, separaciones, o simplemente a que con el tiempo, todos cambiamos, y en ocasiones ya no tenemos tantas coincidencias como antes.

Aunque las amistades duraderas son muy valiosas, también es necesario darse cuenta cuando una relación que debería ser enriquecedora, se ha convertido en algo tóxico. Si a pesar de que has intentado salvar la amistad, te identificas con alguna de estas señales, será mejor que te vayas despidiendo de esa amiga o amigo, que ya dejó de serlo.

Te causa temor verla

Antes te emocionaba hacer planes juntas, pero últimamente sientes temor al pensar en el momento en que se reúnan, porque intuyes que, de alguna forma, la acabarás pasando mal. 

Se vuelve muy difícil programar encuentros

Cada vez que le llamas para verse, ya tiene otro plan, y por más que propongas opciones, simplemente parece no tener tiempo para ti. Esa es una de las señales más claras de que a esa amiga ya no le interesa seguir formando parte de tu vida.

Te sientes minimizada

Conoces la escena: llegas súper emocionada a contarle todos los detalles de tu vida, pero al parecer lo que le pasa a ella es siempre mejor, más interesante o simplemente, más importante. Deja de prestar atención a lo que tú tienes que decir o de plano, te ignora. Sin duda, un signo de que no le importas tanto como ella a ti.

Ya no hay mucho qué decir

Antes no podías esperar para contarle cada detalle de tu día, pero ahora, cada vez que se reúnen, los silencios empiezan a ser incómodos y luchan por encontrar temas de conversación. Definitivamente es momento de que evalúes si aún tienen una amistad en común o sólo están forzando la situación.

Te pones nerviosa cuando están juntas

Sabes que es momento de cortar con esa amistad si cuando están juntas sientes que tienes que fingir, o comportarte de una manera distinta a como realmente eres, o simplemente que no estás siendo valorada. 

Los desprecios y malentendidos son frecuentes

En sus mejores días se perdonaban todo, pero ahora, hasta el más mínimo detalle provoca una discusión y terminan molestas, o incluso hablándose mal. Tal vez sea el momento de dejar de hacerle espacio en tu vida a alguien que no está interesado en formar parte de ella.