¿Tienes hermanos varones mayores que tú? Seguro coincides conmigo en estas 6 ventajas de tenerlos…

Cuando eres niña te dejan hacer cosas que tus padres no permiten

Bañarse y salir con la cabeza mojada, comer golosinas a cualquier hora, espiar a las personas, usar la ropa nueva para jugar, vestir a tu modo, ensuciarse al jugar, son algunas de las cosas “prohibidas” que podías hacer cuando te quedabas a cargo de mis hermanos.

Aprendes a andar en la calle

Cuando tus padres te dejaban al cuidado de tus hermanos tenías que acompañarlos a donde fueran, así que aprendiste a prestar atención a los nombres de las calles, al recorrido del autobús, y a fijarte en referencias para ubicarte.

Conoces grandes artistas musicales de otras generaciones

Desde muy chiquita reconocías perfectamente cuando sonaban en la radio las canciones de Phil Collins, Roxette, Oasis y Nirvana. La gran mayoría de los niños en ese entonces no tenían ni idea de quiénes eran. Si no fuera por tus hermanos, tu espectro musical sería muy reducido.

Aprendes a comportarte con otras personas

Siendo niña aprendes a controlar tus enojos y caprichos, cuando acompañabas a alguno de tus hermanos, en especial cuando no tenían otra alternativa que llevarme con ellos.

Conoces expresiones y conductas masculinas que luego no te sorprenden de los hombres

Desde niña sabes que los hombres no bajan la tapa del inodoro, que quieren que les digan las cosas sin rodeos, que pueden vivir a base de pizza y gaseosa, que esperan que respeten sus momentos de recreación, y que ciertas actitudes femeninas pueden sacarlos de las casillas.

Sabes qué cosas detestan de las mujeres

Recuerdas algunos reclamos de tus hermanos hacia las mujeres que fueron sus parejas, de modo que ahora tienes una idea más realista de qué cosas pueden incomodar a un hombre en una relación.