Si eres mamá, sabes que todos los días debes nutrir la autoestima de tu hijo, ya que juega un papel fundamental en su desarrollo, además de reforzar su confianza.

Jane Nelsen, terapeuta familiar, dice que una buena autoestima permite a tu hijo sentirse aceptado, capaz y a saber que sus contribuciones valen la pena. Por eso, es importante que tú le enseñes habilidades que le permitan mantener la seguridad en sí mismo.

Pero, ¿cómo haces que aumente esa seguridad en sí mismo? Te damos algunas claves.

Mucho amor

Tu hijo se convertirá en una persona segura desde el momento en que tú decidas amarlo tal y como es. Con sus puntos fuertes, dificultades, temperamento o dureza. Ofrecerle amor todos los días hará que su autoestima florezca. Con besos, abrazos, mucho afecto… Si debes corregirlo, dile que su comportamiento no es el correcto. Por ejemplo: Si empuja a su hermano, no le digas: “Eres un niño malo”, dile: “Mi amor, eso no se hace, no estuvo bien. Lo puedes lastimar”.

Ponle atención

Olvídate de tus quehaceres diarios o del estrés de la oficina para brindarle completa atención a tu niño. Esto hará que se sienta valioso. Si él pide hablar contigo, deja lo que estás haciendo y míralo a los ojos. Los niños necesitan que los padres los escuchen.

No te olvides de los límites

Por ejemplo: si le pides a tu hijo que recoja sus juguetes luego de jugar, no aceptes que al día siguiente no los recoja. O si él sabe que debe colocar su ropa en el cesto designado, no le hagas entender después que si la deja en el piso no pasa nada. En tu casa las reglas se respetan y aunque a veces tengas que repetirlas muchas veces, es recomendable que seas clara y consistente.

Anímalo a explorar cosas nuevas

Por ejemplo: andar en bicicleta, ir a pescar… Existe posibilidad de fracaso, pero si no se atreve, no gana. Permite a tu hijo explorar cosas nuevas y si muestra frustración, trata de no ir a su rescate de inmediato. Si intervienes y le dices “yo lo hago, no te preocupes”, harás que tu pequeño no sea independiente y dañarás su autoestima.

Todos se equivocan

Todas las personas cometen errores, así que tu hijo no será el primero ni el único. Los errores dejan enseñanzas valiosas. Por ejemplo: Si le sirves su comida y por accidente se le cayó al piso, pídele que te diga cómo podría él hacer para evitar que vuelva a suceder. Aprende a aceptar tus errores tú también, así ayudarás a tu hijo a aceptarlos con mayor facilidad.

Celebra lo bueno

Los niños se ponen muy felices cuando su mamá celebra lo bueno que hacen. Comunícale a su papá que tu hijo te ayudó en las labores domésticas, que estás muy feliz por lo bien que lo hace. Sin duda, él sentirá que es valioso para ti y además recibirá los comentarios positivos de su papá.

No hagas comparaciones

¿Recuerdas lo mucho que te molestaba cuando tu mamá te comparaba con tu hermana, prima, vecina o compañerita de la escuela? ¡No caigas en la misma trampa! Si lo haces, le estarás recordando a tu hijo solo sus defectos. Es probable que tu pequeño comience a sentir envidia, presión y vergüenza por competir.