Aceptémoslo, como mujeres sentimos el constante compromiso de lucir y actuar cual princesas de cuento; siempre propias, elegantes y modesta.

Pero la realidad es que a veces es difícil mantenerse en dicho estándar y es entonces cuando sale nuestro verdadero yo, aquel lado oscuro que despertamos a escondidas y pocos saben de su existencia.

Somos tan complejas que así como nos gusta llenar ese papel de perfección, también nos gusta que nos amen tal como somos y por eso aquí compartimos algunos de nuestros secretillos más comunes, los placeres culposos que toda mujer se ha dado alguna vez o forman parte de sus cotidianos días ¿Te identificas?

Pasearnos en ropa vieja

Si, cuando se trata de lucirnos somos realmente exigentes con las marcas, diseños y ajuste…pero la verdad es que cuando se trata de estar en casa nos sentimos de los más cómodas usando calzoncillos de hombre, camisas viejas y hasta pantaletas de abuelita.

Mirar a los hombres

Se sabe que los hombres son muy visuales y se la pasan observando el cuerpo femenino, pero ¿qué creen? Las mujeres somos iguales, bueno quizá algo más discretas y selectivas pero la verdad es que disfrutamos mirando sus gestos, poses y uno que otro bien formado torso.

Revisar las fotos de perfil de nuestros contactos

A veces sacamos nuestro lado stalker aunque sólo sea para ver las nuevas fotos de nuestros contactos y de paso criticar una que otra.

Comer directo del tupper

Aunque finjamos que nunca seríamos capaces de hacerlo, la verdad es que en esos días de flojera total disfrutamos beber directo del bote y picar la comida guardada sin servirnos.

Tomarnos selfies

Esto es un secreto a voces, las mujeres nos arreglamos de pies a cabeza y durante horas, solo para obtener la foto perfecta, después vienen otras 2 horas editando y eligiendo la mejor.

Entrar al baño con la puerta abierta

¿Comodidad? ¿Flojera? ¿Libertad? Sea cual sea la razón este es uno de esos placeres culposos, ir al baño y dejar la puerta abierta.

 Jugar con nuestros senos

Así como los hombres se obsesionan por sus “partes”, para nosotras esas “amigas” son las que se llevan la atención, honestamente las mujeres revisamos nuestros senos. Los medimos, rellenamos los sostenes, los imaginamos de muchas formas y experimentamos con sus movimientos.

¿Algún otro secreto que quieras confesar?