Trabajar a tiempo completo y ser madre puede resultar extremadamente agotador. Tratar de cumplir con todas las tareas muchas veces parece una misión imposible. Aunque eres una supermujer, no puedes negar que hay ciertas situaciones todos los días en las que desearías salir corriendo. Estas son algunas de esas 7 circunstancias y con las que seguramente te identificarás.

Tratar de ser perfectas

El ser madre es una tarea a tiempo completo. Si, además, tienes un trabajo, es muy probable que todo el tiempo te estés debatiendo con la idea de balancear ambas cosas. Lo mejor que puedes hacer es tomártelo con calma. Poco a poco lograrás que todo te salga. A tu ritmo y con enfoque, ¡puedes lograrlo todo!

Sacar tiempo para ti

Uno de los mayores retos como mujeres es poder cumplir con todas las funciones diarias en la casa y el trabajo. Además, tratar de sacar unas horas durante la semana para mimarte es todo un proyecto que muchas veces resulta imposible de alcanzar. Aunque es difícil, como mamá trabajadora debes encontrar el tiempo y hacerlo por ti.

Tratar de dormir

Si tienes un chiquitín, probablemente las horas de sueño ahora son mucho más cortas. Tienes que utilizar tu creatividad y las técnicas más extrañas para lograr dormir. Aprovecha los días tranquilos para recuperar el sueño perdido. Es una labor agotadora, pero hermosa.

No saber por dónde comenzar

Siempre están esos días en los que tienes tantas cosas que hacer que te sientes abrumada. Debes establecer prioridades y aceptar que no lo puedes hacer todo a la vez. Elige lo más importante y comienza por ahí, y si no puedes hacer todo lo de la lista, relájate.

Procrastinar

Tal parece que siempre aparece algo que nos distrae y no nos deja hacer lo que verdaderamente necesitamos. Necesitas enfocarte, es la mejor manera de, al menos, comenzar con las tareas que tienes pendientes.

¡A delegar!

Para eso tenemos a la familia, ¿no? Una madre trabajadora necesita identificar a las personas que la ayudarán. No está mal aceptar una ayuda de vez en cuando. Tu mamá, hermana, primas y amigas te pueden dar una mano que te quitarán un gran peso de encima.

Pensar que el día te puede durar más

Hay ciertos trucos que pueden ayudarte a sentir que el día puede ser más largo. Por ejemplo, dejar la ropa lista el día antes, así como todo organizado en la cocina. También ten todo a la mano para que en la mañana no tengas que estar buscando lo que te falta.

Todas estas situaciones son normales en una supermamá. ¡Y lo mejor es vivir el día a día!