Soy tía, y a medida que me acerco a los 30 disfruto cada vez más de lo que para mí es uno de los mejores roles en el árbol familiar. Es que hay muchos momentos en los que ser tía es mejor que ser mamá y, si no me crees, te contaré algunos.

Los sobrinos siempre se emocionan cuando nos ven

No importa si tienen 2, 10 o 15 años, ellos siempre se ponen contentos de ver a su tía. Ahora, dudo mucho que mi sobrina de 16 años se ponga contenta de ver a su madre entrando a la discoteca.

Lo que hay en su pañal no es nuestra responsabilidad

Lo bueno de ser tía, es que no hay que lidiar todos los días con esa sorpresa que los bebés dejan en el pañal. No sé ustedes, pero yo siempre que intento cambiar un pañal, me tengo que alejar haciendo arcadas.

Podemos tomar una copa de más y no pasa nada

Podemos tomar un poco más de la cuenta cuando estamos en un cumpleaños infantil o en la Navidad en casa de nuestros hermanos, porque no tenemos que llevarlos a casa. Además, regresamos a casa sin que nadie grite porque le duele el estómago de tanto comer pastel.

Podemos comprarles cualquier juguete

Bueno, la madre seguro nos odiará si compramos ese juguete con sonido, pero nuestros sobrinos nos amarán. Y lo mejor de todo es que no tenemos que tolerar los ruidos que hacen más que solo un rato.

No tenemos que poner límites

En el momento de poner límites y castigos, las tías debemos hacernos a un lado, porque no es nuestro trabajo, ni es de nuestra incumbencia. A mí eso me parece lo mejor, porque no podría aleccionar a alguien que amo tanto.

No hay juguetes tirados por toda nuestra casa

Y quien ya haya tenido la experiencia de pisar un Lego descalza, entenderá perfectamente a lo que me refiero.

Siempre podemos decirles: “pregúntale a tu mamá”

Cuando vienen con una pregunta existencial que no sabemos responder o te piden que les des permiso para algo, no serás ni la bruja que les dice que no, ni la buena que les dice que sí y luego se las ve con sus padres. ¡Es genial!

¿Ahora ves por qué creo firmemente que hay momentos en los que ser tía es mejor que ser mamá? Claro está que ser mamá es maravilloso, pero ¡también hay que reivindicar a las tías!