FAMILIA

Todas hemos escuchado decir, y algunas incluso lo hemos comprobado, que para ser padre o madre nadie está preparado. Por más que uno lo quiera, se va aprendiendo con el correr de la marcha. Ahora, hay dos formas de ser padres, hacerlo como se pueda, sin importar las circunstancias, o planificar ser padres teniendo varias cosas en cuenta, como el hogar, el dinero, la relación de pareja, entre otras. Por eso, aquí van algunas preguntas que una pareja debería hacerse antes de tener un bebé si quieren estar preparados; tenemos que ser conscientes que seremos responsables de una vida, ¿verdad?

¿Cómo está la relación de pareja?

Punto muy importante. Incluso, muchas parejas deciden ser padres cuando la relación no está del todo bien para intentar que un bebé los una más. ¡Error! Un bebé es lo más hermoso que puede sucederles, pero también significa un cambio de vida radical. Si su relación ya es débil sin adversidades, ¿cómo lo será en la adversidad? Y recuerden que luego ese pequeño es quien paga los platos rotos de sus padres.

¿Ambos queremos un bebé?

Muchas veces sucede que uno quiere tener hijos y otro no; gran problema, gran. ¿Por qué problema? Porque uno de los dos deberá ceder y si deciden tener un bebé y uno no está listo, seguramente luego aparezca el desapego, la falta de compromiso, las discusiones y los problemas.

¿Cómo haremos con las finanzas?

Otro tema muy importante que no hay que descuidar. Tampoco es que se necesite tener muchísimo dinero para traer un bebé al mundo, pero sí una seguridad para que esa criatura tenga lo necesario para ser feliz, además del amor de sus padres que es lo más importante y que sin dudas tendrá.

Cuando discutimos, ¿cómo terminan nuestras peleas? 

Eso de gritar, golpear las puertas e insultarse no está bueno en sí, pero mucho menos cuando un niño es testigo de ello, ¿verdad? Por eso sería bueno que se lo cuestionen, lo charlen y empiecen a sobrellevarlo, ¿qué me dicen?

¿Qué tipo de padre quiere ser cada uno?

Sin dudas esto puede generar muchos problemas. Sí, muchos. Imagínate, amiga, que tú quieres ser una madre abierta, flexible, comprensiva y amable, mientras que tu pareja quiere poner límites claros, ser más estricto, establecer reglas claras que siempre sean respetadas. Si no lo hablan y buscan un término medio, cada uno querrá establecer sus métodos y la criatura no sabrá qué está bien o mal, qué puede hacer y qué no.

¿Qué haremos con el nombre?

¿Le pondrías a tu primera hija Amazónica Arcoíris si tu pareja ama ese nombre? ¡Nosotras jamás! Por eso, traten de sentarse y pensar qué tipo de nombre de bebé les gusta, qué ideas tienen y, de paso, ya comienzan a ejercitar eso de mediar.

¿Qué deberemos arriesgar cada uno de nuestra vida personal y nuestra carrera?

Ya no habrá salidas por la noche por un buen tiempo, ya no habrá fin de semana de juerga con amigos, las carreras pueden verse interrumpidas si uno debe dejar de trabajar para cuidar al pequeño y más. Sería bueno que lo charlen, ¿no te parece?

Hay muchas cosas a considerar antes de convertirse en padres, pero todo se puede resolver charlando y poniéndose de acuerdo. Así formarán una hermosa familia.