Estos ocho destinos no son precisamente los más fáciles para viajar, ni tampoco están al alcance de todos los viajeros. A cambio, ofrecen la promesa de lo diferente, lo exótico, lo apenas conocido. Desvelamos algunos de sus encantos y añadimos alguna pista práctica para quien se anime a descubrirlos.

1. Arquitectura en Kiev, ópera en Odesa – UCRANIA

Disfrutar de la arquitectura de Kiev, cruzada por el río Dniéper, llena de barrocos monasterios e imponentes edificios stalinistas es uno de los alicientes de un viaje a Ucrania. Otra tentación es acudir a un espectáculo en el Teatro Nacional de Ópera y Ballet de Odesa, una localidad con cierto aire mediterráneo a orillas del Mar Negro. O encaramarse al Nido de Golondrinas, un palacio con restaurante en la península de Crimea.

2. Las mil y una noches – UZBEKISTÁN

Tierra de contrastes recorrida por la Gran Rutade la Seda, Uzbekistán cuenta con ciudades históricas como Samarcanda, Bukhara (con sus madrazas, mausoleos y mezquitas) o Khiva, Patrimonio mundial. En Tashkent, la capital, asoma la cara moderna, mientras que en sus alrededores, en el río Syr-Darya y sus afluentes, se puede hacer rafting. Recomendable un safari a lomos de camello por las dunas del desierto Kyzyl Kum.

3. La sorpresa de Oriente Próximo – LÍBANO

No en muchos lugares del mundo encuentras picos de2.000 metrosa 30 minutos de la playa. Líbano ofrece al visitante un país sin desierto, con estaciones de esquí y vestigios arqueológicos romanos, fenicios, persas, macedonios. La acrópolis de Baalbek, ciudades como Biblos, Tiro. O la capital, Beirut, moderna, con el mar de frente y las montañas a la espalda.

4. Un zapato con 5.500 años – ARMENIA

Posiblemente uno de los zapatos más antiguos del mundo, un mocasín de cuero que data de hace 5.500 años, fue hallado cerca de Areni, localidad armenia famosa por sus vinos. En Armenia la historia se mezcla con las leyendas: el desembarco del Arca de Noé en el Monte Ararat, los viajes de Marco Polo porla Rutadela Seda… Tambiénhay tiempo para el ocio nocturno: en la capital, Ereván, se organizan tours por sus distintos clubes de jazz.

5. El tigre real de Bengala – BANGLADESH

El delta de Sundarbans, uno de los bosques de manglar más grandes del planeta, el hogar del tigre real de Bengala. La playa de Cox’s Bazar, una de las más largas del mundo, con120 kilómetrosrepletos de olas para surfear, acantilados para escalar, coloridas pagodas, templos budistas y una gastronomía basada en el marisco. Bangladesh saca pecho de sus atractivos a lo grande siendo uno de los países menos conocidos del Sureste asiático.

6. Taipei noctámbula – TAIWÁN

Taiwán parece empeñada en que el mundo conozca cómo de bulliciosa es su capital, Taipei, paraíso de las compras, donde comercios, mercados y puestos callejeros siguen abiertos hasta después de medianoche. La isla ofrece además otros ritmos más pausados, montañas, playas, lagos, parques naturales, una arquitectura tradicional y una cultura milenaria en la que han dejado huella chinos, holandeses, japoneses o españoles.

7. El pueblo de Kunta Kinte – GAMBIA

El país más pequeño de África continental arranca en el Atlántico (donde se sitúa la capital, Banjul) como una lengua en torno al río Gambia, rodeada de territorio senegalés. Tan poco espacio da para nueve áreas turísticas. Playas, cruceros fluviales, avistamiento de aves, siete parques nacionales y reservas naturales.

8. El baobab de Stanley – REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO

En la ciudad de Boma, al sureste dela República Democráticadel Congo, se alza el conocido como baobab de Stanley, porque en él pasó las noches el famoso explorador durante su estancia en la zona; está arreglado para que los turistas encuentren refugio en su enorme tronco. Casi la mitad de superficie de este país del centro de África con clima tropical está cubierta de selva habitada por elefantes, rinocerontes, hipopótamos, leopardos.