Muchas veces nos enamoramos de la persona equivocada: es que el amor puede llegar cuando menos lo esperamos o con quien menos pensamos.

Por eso, te damos algunas razones más que suficientes para que evites acercarte  a aquellos que ya estén comprometidos con otra persona. Las consecuencias pueden ser nefastas, tanto para ti como para su pareja actual. 

El primer paso para enamorarse y crear una relación armoniosa, ¡es quererte a ti misma! Nunca lo olvides. No te pierdas estas razones para no involucrarte con alguien que ya está en pareja. 

Puede hacer lo mismo contigo

¿Cómo asegurarnos de que este romance con una persona en pareja no se va a repetir en el futuro con otra persona? Lamentablemente es una pregunta sin respuesta, pero si mantienes este tipo de relaciones en un futuro la engañada podrías ser tú.

¿Y la otra persona?

Una de las pocas preguntas que toda mujer no debe querer hacerse, pero ¿qué pasa con el otro con el que esa persona mantiene una relación? ¿Podemos aguantar el dolor que le estamos causando sin consecuencias? Es un punto fundamental que tienes que preguntarte. No lo evadas, sincérate contigo misma.

¿Qué tan importante eres?

Pensemos en lo siguiente: darías todo por esa persona pero tú no ocupas ese lugar en su vida. Entonces, ¿qué tan importante eres para él? Es fundamental que el amor y respeto que se tengan sea equitativo, de lo contrario, nunca encontrarás una felicidad plena.

Hablemos de amor

Te ves con él una semana, un mes, un año y no quieres aceptarlo pero llegó al amor. ¿Cómo haces para salir de esta situación sin lastimarte a ti misma ni al otro? ¿Vale la pena correr ese riesgo con alguien con el que no vas a llegar a ningún puerto?

No hay confianza

¿Vas a poder alguna vez confiar plenamente en la otra persona? Se sincera contigo misma y pregúntate si no vas a tener siempre la duda de si hará lo mismo contigo en un futuro. Sin confianza, ¡no hay amor verdadero!

No subestimes a la honestidad

La honestidad es una cualidad que NUNCA puede faltar en una pareja. Ser sincero, poder abrirse con el otro, escuchar, comprender y sentirse comprendido son algunos de los pilares básicos de una relación. ¿Piensas que puedes construirlos con una persona así?

¿Realmente quieres ser la segunda?

Si tú lo pones en primer lugar, ¿por qué no puedes tener el mismo en su vida? Cierra los ojos, imagina un momento en que realmente puedas necesitar su compañía y sincérate: ¿Qué sentirías si te dice que no puede porque está con su novia? 

¿Y los valores?

¿Realmente quieres un compañero de vida que no respete a otras personas? ¿Un padre que transmita esos valores a tus hijos? El hecho de que esté engañando a su pareja nos indica que no tiene problema con el engaño y la mentira. Por más emocionante que sea, ¿estamos dispuestas a estar con una persona con estos ideales? ¿A dónde puede llevarnos este tipo de relación?

Como te decíamos al principio, hay que tener en cuenta todos estos posibles escenarios a la hora de empezar una relación con alguien que está en pareja. Y nunca olvides que toda relación feliz se funda en la confianza y honestidad, valores que evidentemente esa persona no tiene. ¿Vale la pena correr ese riesgo?