AMOR

Típico que todas hemos tenido indeseables lapsus brutus y hacemos una serie de  ridiculeces cuando estamos enamoradas. Conforme pasa el tiempo caemos en cuenta de lo que hicimos y nos arrepentimos, o quizás no del todo.

Tus amigos, ¿tienes?

Como por arte de magia, sobre todo los primeros meses, te olvidas que tienes amigos porque todo el tiempo, o gran parte de, estás con tu  novio. Conforme la estabilidad reina de nuevo en tu vida y luego de una serie de reproches, vuelves a acercarte a ellos.

Haces berrinches que en tu vida harías

Ya entrados en confianza le haces uno que otro berrinche, que desde luego en la vida harías, como enojarte porque no vieron la película que tú querías. Y en el fondo los haces porque sabes que te tiene mucha, mucha paciencia y los soportará, (o eso crees tú).

Cada canción está pensada en ustedes

Pues ya no puedes escuchar la radio sin que creas que todas las insoportables canciones cursis están basadas en su historia de amor. ¡Ubícate!

Cambias tu profile pic

Con la imagen más melosa y cursi que tengan para “presumir” tu amor en las redes sociales.

Ganan algunos kilitos

A veces, suele suceder que de tanta convivencia comienzan a comer alimentos que antes la dieta les impedía, dígase malteadas, chocolates, nachos, palomitas, hamburguesa y una lista interminable.

Pierden el pudor

Ya no te da ni tantita pena que te vea desnuda, sin maquillaje o en pantis.

Las frases cursis

Típico que le envías cuanta frase cursi te encuentras en Pinterest, además de la buena dosis de mensajes con frases como “te extraño tanto”, aunque lo hayas visto hace 5 minutos.

La paranoia se apodera de ti

Se despiden y le dices que te avise que llegó a su casa. Y nada, se le olvida y tú ya imaginas los peores escenarios: que lo asaltaron, que chocó, que lo secuestraron, que murió… Sí, es momento de bajarle dos rayitas a tu intensidad.

¿Qué otra ridiculez has experimentado?