Porque todo cambia, hay objetos de nuestros padres y abuelos que resultaron ser verdaderas reliquias para cuando nuestros hijos sean adultos.

Algunos objetos cuentan historias de vida, recuerdan a los seres queridos que ya no están, y nos transportan a épocas muy felices. No se trata de acumular, sino de guardar aquellas cosas que seguro a nuestros hijos les gustará volver a ver.

Fotos familiares

De tu boda o una foto familiar que sea impresa, e incluso una de su nacimiento o infancia. Son cosas que al día de hoy cuesta encontrar porque la mayoría están guardadas en dispositivos de almacenamiento digital o bien en la nube de varias redes sociales.

Sellos del mundo

Otra de las cosas que ya no suele ser habitual es conservar estampillas de varios sitios del mundo, ahora el correo postal ha sido reemplazado por la tecnología y los emails no requieren de sellos. Conservar los sellos que ya tienes podría convertirse para el día de mañana en una antigüedad muy preciada para tus hijos.

Joyas con historia

Antes era más común que las joyas de la abuela fueran pasando de generación en generación. Guardar un anillo, un collar de perlas, un reloj o artículos similares que hayan pasado de un familiar a otro, serán joyas con un gran valor sentimental para tus hijos.

Música

La música es algo que nunca pasa de moda, sin embargo los aparatos en los que se reproduce sí que han cambiado de forma increíble. Guardar entre tus objetos antiguos un tocadiscos y algunos vinilos, serán considerados una reliquia en un futuro no muy lejano.

Objetos personales y otros

Aquellos como peinetas, horquillas, prendedores y similares o un reloj de arena, también son cosas que es conveniente guardar para sorprender a tus hijos mostrándoselos en un momento especial o a modo de regalo en alguna ocasión futura.

Pasaporte

Es otra de las cosas que seguramente pronto desaparecerán en físico para pasar a tener formato electrónico o digital. De todas formas y aunque no lo hicieran, seguro que el diseño de un pasaporte actual no tendrá nada que ver con uno de hace 50 o más años atrás.

Cuaderno escolar

Guardarlos todos sería una locura, pero al menos guarda el del primer grado, algún dibujo de sus primeros trazos, su primer boletín de calificaciones, las huellas de las palmas de sus manos impresas en una hoja. Son recuerdos que siempre generan emoción y lindos recuerdos tanto a las mamás como a los hijos.

Recibos antiguos

¿Te acuerdas cómo era el recibo de la luz o del gas? ¿Y cuánto pagabas hace 30 años atrás por ese servicio? Si tienes algún comprobante no lo tires, te sorprenderá recordarlo cuando lo mires y de seguro conservarlo será una forma de contar la historia aportando pruebas.

La identificación de la mascota

Antes no había microchips para insertar debajo de la piel de un perro o gato, aquellas mascotas que eran cuidadas y muy queridas por sus dueños llevaban, por lo general, una chapa con su nombre. Este es otro objeto que vale la pena guardar para tus hijos, un lindo recuerdo de su mascota.

Y tú, ¿qué otras cosas guardarías para mostrar o regalar a tus hijos en un futuro?