¿Cuántas veces resultó que tu madre estaba en lo cierto cuando te daba un consejo o advertencia? Pfff, la mía le acertó muchas veces en las cosas que me dijo, pero estoy segura de que muchas otras se las guardó para no lastimarme o por cuidarme.

Estas son algunas de las cosas que nuestras madres nunca nos contaron (aunque les hubiera gustado hacerlo).

Sabe que no es perfecta

Ella solo quería ser la mejor mamá por ti, no cometer errores, cuidarte, hacerte feliz… Pero es humana, y errar también lo es. Quizá aún no se perdone ciertas cosas a sí misma, pero lo bueno es que puedas perdonarla tú.

A veces, sí quería el último trozo de pastel

O el chocolate, o dormir una siesta, o tomar un buen baño, o salir una noche de fiesta con amigas… Ser madre es poner en primer lugar a tus hijos. Siéntete orgullosa de tener una madre que te puso en primer lugar a ti.

La hiciste llorar, muchas veces

Seguro que ni pudo llevar la cuenta. Lloró de emoción, lloró de miedo, lloró de dolor… Pero siempre, siempre se mostró fuerte ante ti y estuvo ahí para contenerte y darte un abrazo bien fuerte de esos que te reinician.

Aunque no pareciera, ella sí tenía miedo

Desde que se enteró que estaba esperando un bebé hasta el día de hoy. Para ella tu seguridad fue un desvelo desde el día que supo de tu existencia en su vientre. ¡Por eso amamos tanto a las mamás!

Siempre estuviste primero en sus prioridades

Dejó el comer, dormir, bañarse, ver amigas, todo y más para después. Significas tanto para ella y el amor que siente por ti es tan incondicional y grande, que tu felicidad e integridad siempre estuvieron primero.

Le partiste el corazón cada vez que llorabas

Y más si era porque ella te prohibía algo. Educar debe ser de las cosas más difíciles que hay, porque hay que lastimar un poco para hacer el bien por los hijos.

Te veía dormir

Porque para ella eres la más hermosa del mundo.

Nunca pegó un ojo cuando salías a bailar

Hasta que no escuchara que llegabas de la disco, ella no dormía. Siempre su pensamiento estaba en ti.

Lo volvería a hacer todo de nuevo

Y sin pensarlo ni una vez. Ser mamá es el trabajo más difícil del mundo, pero el más bello, gratificante y enriquecedor que puede existir.

Estas cosas sí que demuestran que las madres son lo mejor del mundo. Comparte este artículo en su muro y dile cuánto la amas.