Ya falta cada vez menos para que Kim Kardashian y su novio, el rapero Kanye West, se conviertan en padres. La estrella del reality está embarazada de cinco meses y espera a su primera hija para mediados de junio o principios de julio, pleno verano en el hemisferio norte.

Hasta ahora, Kim había logrado esconder la panza con ropa holgada y carteras sobre su abdomen. Pero el lunes, en una parada en una estación de servicio, la mayor de las Kardashian finalmente dejó ver cómo está creciendo su primera hija.

Como podemos ver, Kim no abandonó su look de femme fatale todavía. Aún con la panza enorme sigue eligiendo tacos súper altos y vestidos bien ajustados.

La salida no terminó muy felizmente para Kim; la Policía la paró para advertirle sobre los vidrios polarizados de su camioneta Mercedes Benz. Esta vez fue solo una advertencia, pero para la próxima tendrá que pagar una multa.