El ajiaco es un tipo de sopa típica de la región tropical hispanoamericana. Colombia, es uno de los países que ha tomado este plato como parte de su tradición y su historia. Allí, la preparación recibe el nombre de ajiaco bogotano o satafereño, debido a la denominación antigua que recibía la capital del país en la época colonial, Santa Fe de Bogotá.

La receta consiste en cocinar pollo en abundante agua con tres tipos distintos de papa y mazorcas de maíz troceados. Las diferentes papas le brindan a la sopa una deliciosa cremosidad. El tipo de papa más importante que se utiliza es la criolla, que es pequeña y de color amarillo vivo. Esta se deshace y le brinda el color tan característico de la preparación. Las otras dos son variedades regionales que se conocen con el nombre de papa pastusa y papa sabanera. Pero el componente fundamental del ajiaco es una hierba llamada guasca, que le otorga un sabor único.

El plato suele servirse en cazuelas de barro con un poco de nata por encima y un puñado de alcaparras encurtidas. Además, puede acompañarse con una porción de arroz blanco y una tajada de aguacate.