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Un viejo dicho dice que el amor es ciego. Otro sostiene que las personas se enamoran de quienes jamás lo hubieran imaginado en el momento menos esperado. De todos modos, la mayoría de las mujeres sabemos qué tipos de hombres nos atraen más y con cuáles no estaríamos ni locas. Y también hay varios que, si bien pueden parecer buenos candidatos en los primeros acercamientos, al conocerlos un poco más descubrimos todo lo contrario y ¡qué decepciones nos esperan!

¿Quieres saber qué hombres deberías evitar para no salir herida de una relación? Son estos:

Los que todavía no han superado a su ex

Es buena persona, atractivo y disfrutamos mucho de su compañía. Pero… no puede parar de hablar de su ex novia. “Porque con mi ex…” “Cuando estaba con mi ex…” En fin, todas las conversaciones conducen a la ex simplemente porque la está recordando en todo momento y eso, sin duda, se puede volver insoportable. ¿Conclusión? Mejor evitar un hombre que todavía siente cosas por otra mujer, o al menos esperar un tiempo para que se olvide de ella.

Los que son demasiado atractivos

Al parecer, no hay mejor candidato que un hombre que sea buena persona y además guapo, ¿verdad? Peeero, esto también podría traer aparejada una gran desventaja. Estar al lado de un hombre físicamente atractivo puede ser sinónimo de problemas, pues tener que soportar que todas las mujeres lo miren, le hablen y hasta te lo quieran quitar no debe ser nada agradable. Tienes que ser una mujer segura y con la autoestima bien alta para bancarlo, sin olvidarnos de que debes confiar plenamente en que él no caerá en la tentación de seducir a otras mujeres.

Los que aman los deportes antes que a ti

A la mañana no se pueden ver porque tiene entrenamiento. A la tarde tampoco porque tiene que descansar. ¿Y la noche? Menos que menos porque tiene que concentrar… Si quieres que tenga tiempo para ti y no estás dispuesta a esperar, mejor evita a los deportistas; mucho más si se trata de un deportista destacado que el día de mañana quizás se mude a otros países, excepto que estés dispuesta a dejar todo para acompañarlo.

Los infieles y mujeriegos

¿Hombre mujeriego a la vista? Pues, ¡debes salir corriendo! Si sales con un hombre que alguna vez ha engañado a una pareja, ten en cuenta que podría volver a hacerlo contigo. Además, ¿soportas la idea de que quien se acuesta a tu lado tal vez pueda estar engañándote? A un mujeriego no se le puede exigir exclusividad.

El eterno adolescente

Al principio es pasarla bien, diversión, risas, una química que parece inquebrantable. Sin embargo, él siempre preferirá los planes con amigos y seguirá conociendo gente y chicas, pues los fiesteros suelen ser simpáticos y atractivos. Las relaciones serias no parecen haber sido hechas para él, un eterno adolescente. Quizás como amigo con beneficios te sirva, pero no esperes más de él si lo que buscas es un compromiso de verdad.

El egoísta

Cuando hablan, él acapara la conversación: te cuenta cómo ha sido su día de trabajo, las tareas que tiene a su cargo y todo lo bien que hace. También comparte contigo todos sus problemas y te pide tu opinión. Pero cuando te llega el turno de hablar a ti habrá un partido de fútbol interesante que lo mantendrá ocupado. Un hombre egoísta no te va a escuchar, ni preguntarte cómo te sientes y si necesitas algo, y hasta quizás no se haga presente en los momentos importantes de tu vida.

El obsesivo/posesivo

En la segunda salida ya parecía enamorado de ti de toda la vida. Te llama cada 10 minutos, te escribe mensajes cada 5. Siempre tiene algo para criticarte: no le gusta que uses faldas, tacones o maquillajes, ni mucho menos que tengas amigos hombres, porque es injustificablemente paranoico y celoso. Un hombre obsesivo consigo mismo, contigo y con la relación, ¡te hará morir asfixiada!

El dependiente

¿Tiene 30 años y sigue viviendo con su madre? ¡Oh, no! Más que una pareja, a largo plazo, el hombre dependiente se transformará en una suerte de hijo, a quien tendrás que cocinarle, lavarle, plancharle la ropa, ordenarle las cosas, etc., etc. porque parece que no puede hacer nada solo.

¿Alguna vez has tenido una relación con hombres de estas características? ¿Cómo la sobrellevaste?