Nació el 10 de agosto de 1960 en Málaga, España y desde muy joven mostró un interés por las artes escénicas. Por eso, al cumplir veinte años se trasladó a Madrid en busca de su sueño: consagrarse como un gran actor.

La oportunidad le llegó de la mano de nada menos que el famosísimo director español, Pedro Almodóvar, con quien se inició en el ámbito cinematográfico en el film Matador. Luego vendría ¡Átame!, película que protagonizó junto a Victoria Abril, y donde encarnó a Ricky, un muchacho huérfano y rebelde.

Así, Banderas fue afianzándose como un reconocido actor en su país. Pero él quería más. Quería proyectarse internacionalmente, llegar a Hollywood y ser conocido en el mundo entero. La posibilidad surgió en 1992, cuando debutó en la pantalla grande estadunidense con el film The Mambo Kings. El español ni si quiera sabía hablar inglés y tuvo que aprenderse la letra en fonética. Un año después consiguió el papel que le abriría el camino a la fama, en la película Philadelphia, donde interpretó a la pareja homosexual de Tom Hanks.

Las ofertas comenzaron a llover y Banderas decidió quedarse en América construyendo su exitosa carrera. Tuvieron que pasar veinte años hasta que volviera a trabajar en una producción española. El año pasado, el actor se puso nuevamente en contacto con su antiguo amigo Almodóvar, quien lo invitó a protagonizar el film La Piel Que Habito, una atrapante y perversa historia que recibió las mejores críticas de la prensa.

Con un aire seductor y atractivo, y su versatilidad para la actuación, Antonio Banderas demostró, a lo largo de todos estos años, ser un artista con todas las letras.