Los bálsamos labiales, o cacaos, son de esos productos imprescindibles que no pueden faltar en nuestro bolso durante todo el año. Sin sabor, sin color, con brillo o sin él… la oferta es bastante amplia.

En este caso, decidimos contarte sobre aquellos bálsamos y glosses con sabor y sus beneficios.

Los más clásicos son los gustos a fresa, miel, chocolate, canela o vainilla. Pero también se pueden conseguir con sabor a mandarina, café o apple pie.

Y si ya se te está haciendo agua la boca, espera a ver un exfoliante labial con sabor a palomitas caramelizadas. Se trata de un producto de la marca Lush, experta en explorar aromar e ingredientes de todo tipo para los labiales.

O puedes optar por el Royal Gloss con vitaminas de Rimmel London, sabor Gourmet. Hidrata y protege bastante, incluso los días de más viento y frío, y deja los labios bonitos, con brillo pero sin color. Básicamente sabe a azúcar diluido, pero es verdaderamente delicioso.

Pero esto no es nada en comparación con el bálsamo labial que lanzó una marca de fiambre y embutidos ¡con sabor a bacon! Sí, puede sonar extraño, pero más de uno se comería la barra entera. Sobre gustos no hay nada escrito…

Una de las grandes ventajas de utilizar bálsamos con sabor es que, cómo nos gusta tanto saborearlos, estamos siempre poniéndonos más, lo que hace más fácil mantener nuestros labios bien cuidados.

Además, es una excelente forma de degustar un delicioso sabor ¡sin sumar calorías!

¿Tú que sabor prefieres?